Vuelta a la monta
Escrito el 16 agosto , 2009 por admin
¡Saludos! Me llamo Sara Cortés y tengo 13 años, aunque los dibujos que os presento los hice a los 11 años… Y os adjunto una foto de mí y de ?Rhody? (hace tiempo). ?Rhody? es un Trakehner de más de 1,80 m?
? Hoy, pegada al PC, he decidido: voy a presentar algunos dibujos (aunque no son los mejores, pero ya escanearé más y los enviaré).
Hace seis años que monto a caballo, he cambiado un montón de veces de hípica… Pero actualmente monto en Castell d’Aro, Girona, Cataluña, en una hípica que se llama “EDNA” (desde que estoy en esta hípica, montaba una vez a la semana, todos los sábados, pero ahora máximo una vez al mes… ¡qué lástima!).
Mi profesora se llama María Creus, y, os lo aseguro, ¡es increíble! Aprendes súper rápido con ella y es muy buena persona. La conocí en otra hípica, en Santa Cristina, y se cambió varias veces, y siempre la he seguido.
Cuando empecé a montar, lo hice en una hípica de Campdorá e hice un par de cursillos, en Semana Santa y en verano (pero entre Semana Santa y verano fui cada semana a montar). Hacíamos teoría y práctica, merendábamos y, en verano, nos íbamos a la piscina.
Pasó el tiempo hasta invierno, cuando me enteré de que mis primos Laia y Álex montaban en Barcelona en un centro ecuestre que se llama Can Déu, y bajé con mi madre a casa de mis tíos, mientras mi madre hacía un máster por el centro de la capital. Ese día, ellos montaban, y a mí me apetecía montar, y sufrí una tremenda caída: me rompí el brazo. Siempre me acordaré del 24-4-2004: el caballo salió al galope en el picadero, perdí el equilibrio y al caer quise aguantarme con el brazo en el suelo lleno de barro, pero apoyé mal y noté un dolor fortísimo; mis ojos estaban llenos de lágrimas, apenas podía ver; cuando miré mi brazo izquierdo, vi que estaba la mitad completamente rota hacia arriba y tocaba la otra mitad del brazo. (Ah, por cierto, se me ha olvidado mencionar que mi tía tiene fobia, miedo escénico a los caballos, no los puede ver ni a 100 m. de distancia).
Y bueno, ya os podéis imaginar el resto: hospital, escayola, tres meses de recuperación, vuelta a la monta (gracias a mi madre) con un pánico de narices… Y bueno, ahora practico Doma Clásica (como siempre he hecho); hace tres años, más o menos, el Salto; y el Cross, hace un año.
Y mis primos no volvieron a montar… Sigo sin saber la causa, aunque creo que fue porque a mi tía le dio miedo de que les pasara lo mismo, supongo.
Aix… ¡qué desahogo! Encantada de compartir mis experiencias con vosotros, y volveré a enviar más dibujos y fotos. ¡Hasta siempre, amantes de los caballos!
Atentamente,
Almacenado en: Tu Rincón



