Juan Manuel Muñoz, sexto en la Final Kür del Campeonato de Europa

Escrito el 21 agosto , 2011 por

Carl Hester, Adelinde Cornelissen y Patrik Kittel (de izda. a dcha.). Foto: FEI/Peter Nixon Juan Manuel Muñoz y “Fuego de Cárdenas” pusieron el broche de oro a su sensacional actuación en el Campeonato de Europa de Doma Clásica con el sexto puesto en la Final Kür. Muñoz, que fue el único español entre los quince mejores, logró levantar a los espectadores de sus asientos del Kralinge Bos de Rotterdam en una reprise emocionante que tuvo una nota de 80,982%, altísima pero evidentemente inferior a sus merecimientos respecto a sus rivales y que le valieron terminar sexto.

La medalla de oro volvió a ser para la auténtica reina de la competición, Adelinde Cornelissen y “Parzival”, que se fueron hasta casi los 89 de media. Al ídolo local le siguieron Carl Hester y “Uthopia” y el sueco Patrick Kittel con “Watermill Scandic S”.

La última de las pruebas del Kralinge Bos de Rotterdam comenzó a la una en punto, con la polaca Beata Stremler con “Martini”. Ella estaba entre los quince primeros del Gran Premio Especial disputado la víspera –dieciséis, si consideramos la presencia de cuatro alemanes y que uno no pudo competir-, que repartió medallas entre Adelinde Cornelissen –oro-, Carl Hester –plata- y Laura Bechtolsheimer –bronce-: allí, Juan Manuel Muñoz terminó undécimo con “Fuego de Cárdenas”, clasificándose para la última jornada, y Jordi Domingo en el puesto 19 con “Prestige” (69,167%).

La Kür se dividió por un descanso en dos partes, la primera con ocho binomios tras los que Isabell Werth ocupaba el primer lugar con “NRW El Santo”, seguida a escasa centésimas por Charlotte Dujardin, que esta vez no tuvo su mejor día estando muy por debajo del potencial de “Valegro” –“él estuvo bien, pero yo he estado terrible”, sentenció la simpática británica al acabar la reprise-.

La segunda parte la abrió otra alemana, Helen Langehanenberg, que sorprendió con una muy buena actuación con “Damon Hill NWR”, pasando a ocupar el segundo puesto tras su compatriota Werth.

Fue entonces el turno de Juan Manuel Muñoz y “Fuego de Cárdenas”, y ante su especialidad el binomio español no decepcionó. Alguna transición pudo ser algo más fluida, y acaso en la parte del paso se quedó algo por detrás, pero fue un maravilloso ejercicio: técnicamente no hubo ningún fallo significativo, y como hace un año en Kentucky se metieron al público en el bolsillo. Ya fuera con partes de gran dificultad, como los cambios a dos en círculo que requieren una confianza y compenetración plenas, o con la memorable línea de cambios a un tranco que un juez incluso puntuó con un diez. El ecijano la hizo con las riendas a una mano, y concluyó felicitando al PRE de Cárdenas con una caricia mientras sonreía al público y continuaba con la reprise. Si la Doma tiene que ser espectáculo, no se podía pedir más. Su actuación fue puntuada con 80,982, que lo dejaba en primer lugar por escasas décimas pero que pareció mucho menos de lo merecido, y que le dejaría sexto, pues la nota fue superada por todos los binomios restantes.

A la hora de las despedidas, sin embargo, el público no se olvidó de la sensacional actuación del español, y su paso ante las tribunas, con cambios a un tranco y saludando, fue el momento donde la ovación fue más atronadora y mayores fueron los vítores, si no incluimos la imposición de la medalla al ídolo local Cornelissen y la emotiva despedida de los cuadrilongos de la yegua “Nadine”, de Hans Peter Minderhoud.

“Totilas”, quinto

Después de Muñoz fue el turno de Patrick Kittel y “Watermill Scandic HBC”, y la verdad es que tuvieron una actuación memorable y pocas medallas podrá haber más merecidas que la del sueco, que ha seguido mejorando con el KWPN y cuya monta es un prodigio de elegancia y precisión.

La siguió Carl Hester y “Uthopia”, y el británico coronó una semana memorable para él con lo más difícil: estrenó música con “Uthopia”, una casi improvisada coreografía sobre subrayados medio electrónicos que de hecho se estaba rematando hace una semana escasa: aun en esas condiciones, y pese a algún fallo como la pirueta a la derecha o alguna caída del ritmo, volvió a quedar demostrado el tremendo potencial del semental, que sin embargo para la cita olímpica ya tendrá una coreografía distinta.

No mejoró su actuación su compatriota Laura Bechtolsheimer, que pese a sus dos medallas –oro por equipos y bronce en el Individual- no se marchará muy satisfecha de Rotterdam desde el cuarto puesto (83,018).

La siguiente en pista fue Adelinde Cornelissen. La joven holandesa se proclamó, con toda justicia, campeona, pues su ejercicio no tuvo comparación posible: fluido, armónico, expresivo, los acordes de El Cascanueces y El Lago de los Cisnes de Tchaikovski hacían bailar al binomio con gracia y precisión inigualables, desde los primeros acordes hasta una pirueta final piaffando que tras la línea final concluyó en una atronadora ovación y en oro con 88,839%.

El último en pista fue “Totilas”, otra vez para él toda la presión, y de nuevo Matthias Alexander Rath se quedó incluso fuera de las medallas. Sin embargo, el joven alemán hizo la que seguramente fue su mejor prueba con el semental KWPN, desde luego la mejor vista en Rotterdam, y pese a que hubo fallos como los cambios a dos, se les vio con menor tensión y más cerca del gran nivel que pueden alcanzar. No ayudó tampoco una música demasiado plana que les dejó quintos con 81,696 y mucho camino por recorrer.

Comentarios (2)

 

  1. CHAPOT dice:

    ¿SE PUEDE VER EN ALGUN SITIO LA KUR DE JUAN MANUEL?

  2. Arantxa dice:

    ¡¡¡¡¡¡¡hola!!!!!!!!!!!!! Gracias por poner el vídeo de Juan Manuel y Fuego en la portada. ¡Es emocionante!

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