Archivo para Categoría Ganaderías PRE

Un hierro hecho a sí mismo

Escrito el 14 noviembre , 2006 por Ningún Comentario

Al sopié de la sierra segoviana, en el término municipal de Martín Miguel, se encuentra ubicada la finca de los hermanos Llorente, una yeguada cuyo lema está escrito en cada uno de sus productos: pureza de raza y movimientos. Nos encontramos a 75 kilómetros de Madrid, en la Hacienda La Pradera, para descubrir algo más de este hierro que comenzó su andadura en el mundo del PRE en 1985.
“Nuestros comienzos en el mundo del caballo”, recuerda Pedro Luis Llorente, “datan de 1975, época en la que uno de los dos propietarios estaba ligado a este mundo como rejoneador. Entonces la selección iba dirigida exclusivamente a hacer caballos aptos y funcionales para el rejoneo”. Fue diez años más tarde cuando él y su hermano Carlos Llorente establecieron otra serie de parámetros en la ganadería y comenzaron a criar únicamente caballos de Pura Raza Española, “por su belleza, distinción y movimientos”, apunta el primero. “Los animales con los que empezamos eran muy dispares; no buscábamos líneas, sino dos conceptos claros: por un lado, vitola, caballos muy en la raza, bellos. Por otro, movimientos, porque algo que no se mueve deja de ser bello. El Caballo Español tiene que moverse en dos tiempos, machetear”.
Sin embargo, a esa imagen clara de lo que buscaban había que añadirle algo “que en nuestra época de jinetes nos parecía que le faltaba al PRE: mejorar su riñón y sus corvejones”, señala Pedro Llorente.

El siguiente paso fue solidificar ese concepto de ganadería, para llegar, finalmente, a los concursos morfológicos y funcionales. Pedro recuerda una frase de Paco Montaño, que le dijo un día “”Pedro, lo importante de los concursos no es llevar animales allí para ganar, sino poder compararlos y aprender, ver en qué situación te encuentras con respecto a los demás”. Si además de eso te llevas lo que yo llamo el “IVA”, que son los premios, pues mejor, pero la importancia de los concursos es que sirvan para testar animales”.

En el caso de Llorente, el 90% de los logros obtenidos han sido con ejemplares de su propio hierro “y con una dificultad añadida”, apuntan, “que casi el cien por cien son caballos y yeguas de capa negra”. Por lo que podemos comprobar, los resultados les avalan. “La función de los jueces es dificilísima”, señala Pedro, “por el escaso tiempo con que cuentan para evaluar a tantos ejemplares y por la presión que ejercemos los propios ganaderos. Lo apasionante de los concursos es que para que unos ganen, otros tienen que perder. Con los resultados que hemos obtenido, lo que sí debo decir es que nos produce una gran satisfacción saber que vamos en la dirección correcta”. En su caso van encaminadas las valoraciones de los jueces y la opinión del público: “Es nuestro propósito: generar animales que nos gusten y que también gusten a los demás”.

Uno se pregunta entonces si hay un siguiente paso, hacia dónde se dirige la yeguada: “A vivir el día a día”, señalan. “Queremos consolidar el proyecto, pero sin perder de vista la realidad del mercado. El tema de la comercialización es fundamental, generar animales que nos gusten y que también gusten a los demás”. Hablando de mercados, la yeguada se dirige, según afirman, “a todo aquel interesado en un caballo de Pura Raza Española. Consideramos que el PRE tiene un potencial ilimitado”. Ilimitado y sin fronteras, puesto que, según confirman, han vendido animales a un importante número de países: “Alemania, Francia, Estados Unidos, Ecuador, México, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Argentina, Portugal… y, por supuesto, España”.

Los pilares
Los responsables de la Yeguada Llorente sostienen no haber buscado genética desde el principio, sino “animales que nos gustaran. Más o menos a los cinco años de comenzar se produjo el ajuste lógico, quitando aquellos animales que no nos convencían. La razón de ser de la yeguada es “movimientos y pureza de raza”, y lo que no se ajusta a estos parámetros lo desechamos”.

Para Pedro Llorente el secreto está en la genética, “en el sentido de hacer una buena selección”, apuntan, “acompañada de una buena alimentación y de un buen manejo. Estos puntos componen la piedra angular de la yeguada”. De la selección se encargan siempre Carlos y Pedro Luis Llorente, valorando y teniendo en cuenta las opiniones de aquellos que trabajan a diario con los animales, que en este caso son Bayardo Duarte, el mayoral, y Julio César Altamirano, su ayudante. “Ellos dos, junto con Petro, se encargan del manejo. Carlos Álvarez es quien se encarga de la alimentación y luego contamos con dos veterinarios, uno para reproducción, Jesús Sánchez Ayuso, a nuestro juicio uno de los mejores profesionales en esta materia, y Patricia Cayado, para temas de cirugía, cólicos, etcétera. Sin todos ellos no sería posible el funcionamiento de la yeguada”.

Los hermanos están muy orgullosos de lo obtenido con sus animales de capa negra en los concursos morfológico y funcionales, entre otras cosas porque el volumen es muy pequeño con respecto a lo que ocupan las capas torda y castaña. Se decidieron principalmente por aquella “buscando lo difícil. Queríamos crear lo que teníamos en nuestra retina. La capa negra estaba poco definida entonces y, además, no había animales negros importantes”. En cuatro años han obtenido multitud de premios, y son de la opinión de que los concursos deben ser parte muy importante en el esquema de selección. Son “un parámetro fundamental para valorar nuestra cabaña, si están llevados con rigor”, añade Pedro Llorente.

“Una yeguada es un negocio vivo, que está permanentemente en cambio. Tienes que estar atento a todos los movimientos que surjan, no se puede ser rígido”, sostiene el propietario para finalizar. El sello de calidad, como dice nuestro entrevistado, es una aspiración lícita de cualquier ganadero, y para la Yeguada Llorente este sello lo definen los buenos movimientos y la belleza de sus productos (con sus virtudes y sus defectos). Dos parámetros que escriben la historia de este hierro, desde 1985 hasta nuestros días.

Almacenado en: Ganaderías PRE

Pegando fuerte

Escrito el 26 julio , 2006 por Ningún Comentario

Quizá no sea una de las ganaderías con más tradición en el mundo de la cría caballar, de hecho cuenta con sólo unos años de vida, pero en poco tiempo se ha convertido en una de las yeguadas a tener en cuenta en cada concurso. El año pasado realizaron una fantástica campaña, y esta temporada van camino no sólo de repetirla, sino incluso de superarla.
En La Roca del Vallès (provincia de Barcelona), hay una antigua masía que no se altera por el paso del tiempo. Desde hace siglos domina la colina donde está asentada y goza de unas vistas estupendas hacia el fértil valle, hoy poblado por un moderno centro comercial. Esa masía da nombre a la finca de Can Maynou, de unas 100 Ha (“can”, en catalán coloquial, significa casa) y a la ganadería de Antonio Jorodovich, una de las más premiadas de la temporada pasada. Y es que pocas veces una yeguada tan joven llega tan arriba en tan poco tiempo. De ahí nuestro interés en saber más acerca de Can Maynou.

Comienzos y actualidad
Hablar de inicios en una ganadería tan joven es casi hablar del presente, aunque, aún así, podemos decir que Can Maynou empieza a andar allá por el año 2000, pero según nos comenta el mismo Antonio Jorodovich, ” fue en 2003 cuando empezamos a tomárnoslo en serio. Comenzamos con doce o catorce yeguas con orígenes de Bohórquez Ruiz, descendientes de “Albero II”, y con tres sementales, y ahora la ganadería se compone de unas cuatrocientas cabezas”. Como podemos ver, en sólo unos años el número de animales ha aumentado a un ritmo vertiginoso.

A nuestra pregunta de qué líneas podemos encontrar en sus ejemplares, su propietario nos contesta jocosamente diciendo que ” en Can Maynou no somos racistas, nos gustan todos los colores, por eso tenemos animales de todas las capas. Lo cierto es que hay caballos y yeguas de varios hierros, pero hay bastante de Marín García, Bohórquez, Benito Sierra y Escalera. Intentamos obtener productos de calidad, con raza, belleza y funcionalidad”.

A día de hoy son cuatrocientos los animales que forman la ganadería. Hay quince sementales: “César VI” y “Dulzón IX”, bayos; “Despistado”, “Lebrijano XVII” y “Gallito VIII”, negros; “Redondo VI”, “Redondo VII”, “Levitón” y “Remache XIII”, castaños, y “Nero II”, “Aarón VI”, “Batanero VII”, “Ébano XLIII”, “Perdigón XXIII” y “Remendado”, tordos. Todos ellos han sido seleccionados en función de su morfología, capa y orígenes, para ser cruzados con las 143 yeguas de vientre que pastan en las dehesas, prados y bosques de la propiedad. “Las yeguas se encuentran, normalmente, en el campo, que es donde están mejor. Antes de los concursos solemos seleccionar las que van a participar y las estabulamos para que su pelaje esté más lustroso” nos explica el propietario mientras nos enseña las instalaciones ” mira, estos son los primeros boxes que hicimos, pero al crecer tuvimos que construir la nave anexa, con más cuadras, espacio para preparar los caballos que van a ser montados, duchas y el guadarnés-oficina de trabajo.”

Recorremos la finca
Mientras damos un paseo por la propiedad, seguimos conversando con Antonio Jorodovich y Víctor Molina, el director técnico de la ganadería, sobre el día a día de la yeguada. Allá donde vamos encontramos el hierro de la ganadería, una “J” con una “H” horizontal en la parte superior. Antonio Jorodovich está orgulloso de su divisa, porque según él “el hierro tiene carácter, es sencillo pero bonito, y es fácilmente reconocible. Además, queda muy limpio una vez marcado en el animal”.

En la parte posterior de la nave, encontramos un espacio para guardar el pienso y el forraje, y los boxes que se utilizan para destetar a los potros. Ya en el exterior, pero protegidas por un cobertizo, se alzan varias corraletas donde descansan las yeguas recién paridas con sus potrillos antes de volver al campo y aquellas hembras que están en exposición, puesto que en Can Maynou siempre hay ejemplares a la venta. “Actualmente”, nos cuentan “estamos vendiendo bastante, y no sólo en España, también exportamos animales a Estados Unidos, Méjico y a países europeos, claro está. Precisamente ahora vendimos unos ejemplares que se fueron para Noruega”.

Llegamos hasta una de las construcciones más recientes, una pista cubierta de 40 x 20 donde pueden entrenar a sus sementales en los días de mal tiempo. De hecho, si bien la pista está terminada, aún queda por realizar un anexo que servirá de cochera y local social.

Volvemos atrás sobre nuestros pasos y nos dirigimos a la pista exterior, de 65 x 25, donde Teia Hernández, la principal amazona de la yeguada está montando a “Jaquetón”, un soberbio semental tordo del hierro de Miura, al que están preparando para competir en el nivel San Jorge de Doma Clásica.

A pesar de la juventud de Teia, atesora un impresionante currículo en el mundo de la competición. En el 99 fue Campeona de España Juvenil de Doma Clásica, además de ganar en varias ocasiones y categorías el Campeonato de Cataluña. También estuvo en los Campeonatos de Europa Juveniles de Eslovenia y Austria, y ha representado a España con el equipo nacional absoluto en Saumur. Trabaja en Can Maynou desde finales del año pasado.

Luego nos cuenta que hasta veintidós son los caballos que se montan cada día, y eso supone una gran cantidad de trabajo. Se los reparten entre las tres amazonas, y ella tiene nueve asignados. Después están los que se entrenan a la cuerda, como preparación para los concursos morfológicos, sin olvidar, obviamente, el trabajo diario de la ganadería. Eso supone esfuerzo, no sólo para ella, sino para todo el personal.

Cualificados
La gran familia de la Yeguada Can Maynou está compuesta por un total de quince profesionales, que trabajan diariamente en la ganadería ” y aún faltaría más gente, ya que con tanto ganado siempre hay muchísimo trabajo, pero cuesta mucho encontrar personal competente”, nos cuenta Víctor Molina. “Además de Teia, hay dos amazonas más que montan diariamente a los sementales. El entrenador es Carlos Torrell, que viene regularmente para supervisar el trabajo y corregir lo que haga falta. Luego hay cuatro o cinco mozos, que se encargan de preparar los caballos, limpiarlos, dar cuerda y tenerlo todo a punto para que el trabajo se realice de la manera más cómoda posible”.

Uno de los fichajes más recientes de la yeguada es el conocido presentador sevillano Juan Gavira, que anteriormente había trabajado para las ganaderías Ayala y Cubas. Y así de claro lo tienen en Can Maynou: “Lo queríamos porque es el mejor. Ha sido el maestro de todos los demás, y campeón del mundo de presentadores. Ha hecho ganar el título de Campeón de Campeones a cinco caballos en Jerez. Ha presentado Árabes, PRE, cobras lo que quieras, y este año ha ganado el premio al mejor presentador en todos los concursos que se han disputado en Cataluña”.
Para completar el equipo humano, dos veterinarios se encargan de la salud y bienestar de los animales. “Andrés atiende a todos los ejemplares de manera regular y Sonia se encarga, solamente, de temas de reproducción. Es muy buena en ese campo”, nos asegura Molina. En Can Maynou se cubre básicamente a través de la monta natural, aunque a veces, si se da el caso de que un semental tenga que cubrir a dos o más yeguas el mismo día, se extrae el semen y se insemina a las yeguas. “Así reducimos el stress y el desgaste del semental”, confirma el director técnico.

Los particulares que quieran cubrir con alguno de los sementales que están en parada pública deben saber que, a parte de abonar el correspondiente precio de la cubrición (que puede variar dependiendo de que caballo se trate), también es condición indispensable que la yegua sea un poco buena. Aquí Antonio Jorodovich lo tiene claro: “En Can Maynou no se cubre cualquier cosa que tenga cuatro patas y cola. La yegua tiene que estar bien, no quiero decir que sea una “súper” clase, pero tiene que estar bien. Dentro de unos años nadie sabrá si ha sido una cubrición en parada pública o qué, sólo verán el resultado y el nombre del padre inscrito en la carta”.
Como podemos ver, la juventud de la yeguada no implica que las cosas no estén bien hechas, y trabajando así y con la calidad con que cuentan sus animales, los resultados no han tardado en llegar.

Concursos
Es una de las grandes bazas de Can Maynou. De esos primeros triunfos con “Perdigón XXIII” y “Labradora LXIII”, pasaron a convertirse en la revelación de la pasada temporada con “Aarón VI”, un ejemplar del hierro de Portillo Gijón, que adquirieron en la subasta que, en 2004, ECUESTRE patrocinó con motivo de la celebración de SICAB.

En total, en el 2005 la ganadería se hizo, entre otros premios, con quince medallas de oro (entre ellas, dos en SICAB), siete de plata y ocho de bronce, cinco trofeos de Campeón de la Raza y dos de Subcampeón. Además, lograron tres veces el premio a la Mejor Ganadería Expositora del certamen. Un año para enmarcar, aunque este promete ser todavía mejor.

A principios de 2006, Can Maynou adquirió un imponente semental tordo del hierro de Moreno de la Cova, de nombre “Nero II”, que no era un completo desconocido, puesto que ya había sido Campeón y Subcampeón Joven en SICAB. Pero en lo que llevamos de temporada, “Nero II” ha igualado ya los registros de “Aarón VI”, en cuanto a campeonatos de la raza se refiere, con cinco victorias, pero éstas han sido en otros tantos concursos. Es decir, este año está todavía imbatido. Ha participado en Coín, Rota, Jerez, Sabadell y Cambrils, y siempre que ha estado en pista se ha llevado el premio gordo del concurso.

Mención especial merece el premio conseguido en la pasada Feria del Caballo de Jerez de la Frontera, donde fue proclamado por unanimidad como Campeón de Campeones. Este premio se decide entre los ganadores de los concursos morfológicos de Pura Raza Española, Pura Sangre Inglés, Pura Raza Árabe, Anglo-árabe e Hispano Árabe. Nunca un PRE había conseguido este galardón por unanimidad, al menos no nos consta, aunque sí lo habían logrado un par de ejemplares PRá. Esto nos da una idea de lo que puede lograr aún este caballo; de momento sólo nos queda esperar y ver lo que nos depara la temporada, pero seguro que va a ser exitosa para Can Maynou.

Almacenado en: Ganaderías PRE

“Uno produce en relación a su carácter”

Escrito el 18 abril , 2006 por Ningún Comentario

Los productos que cría Benito Sierra son fuertes, con mucho hueso, bellos y con impulsión. Pastan en la finca “El Maestre”, de Sanlúcar de Barrameda, donde se instaló hace tiempo este ganadero de origen canario, que lleva criando cerca de treinta años. Uno de sus productos, “Remache XIII” despuntó en el último Campeonato de España.
Enclavada en el margen izquierdo de la desembocadura del río Guadalquivir y frente al Parque Nacional de Doñana, una de las principales reservas naturales del continente europeo, se encuentra Sanlúcar de Barrameda.

La localidad gaditana es conocida mundialmente por sus vinos, denominados manzanilla, por su rica gastronomía y por sus tradicionales carreras de caballos en la playa, que en 1989 fueron declaradas “Fiesta de Interés Turístico Nacional”, e “Internacional” en 1997. El eslogan de estas carreras, “El mayor espectáculo de las playas del Sur”, manifiesta fielmente cómo es este acontecimiento deportivo y festivo.

Con estas ofertas y otras con las que cuenta Sanlúcar de Barrameda, no es extraño que Benito Sierra Fraga, natural de Arona, al sur de Tenerife, iniciase en 1960, en Cádiz, los estudios de marino mercante, frecuentase la localidad sanluqueña y se enamorara de la misma. Hoy en día, a sus sesenta y tres años de edad, este aronero sigue compartiendo con su familia su pasión por Sanlúcar y por los caballos de Pura Raza Española en su finca “El Maestre”, que se encuentra muy cerca del pueblo del que hablamos.

Comienzos
Se decidió a criar Caballos Españoles porque para él el PRE es la mejor raza del mundo y, además, lo considera un caballo muy bello, “siempre quería comprarme un caballo. Cuando estaba estudiando en Cádiz iba todos los domingos al Puerto de Santa María a ver los caballos de Terry, cuando aquello era un paraíso”. Asimismo, recuerda cómo en aquellos años nunca tuvo la oportunidad de adquirir uno de aquellos ejemplares. “Sebastián García, Dios lo tenga en su gloria, siempre me decía: este está ofrecido para Sudamérica, este para Bilbao, este… Nunca tuve la oportunidad de comprar un caballo a Terry”.

En 1980 ya contaba Benito Sierra, en Tenerife, con dos yeguas de Cárdenas y un caballo del hierro de Rafael Peralta, que se lo compró a éste en una ocasión que fue a rejonear a la plaza de toros de la ciudad tinerfeña. Ese mismo año, adquirió en Sanlúcar de Barrameda la finca “El Maestre”, antiguo pabellón de caza del duque de Montpensier, Antonio de Orleáns, casado con María Luisa Fernanda de Borbón.

Según nos cuenta José Carlos García Rodríguez en su libro “Las carreras de caballos en Sanlúcar de Barrameda”, la primera visita de los duques de Montpensier a la localidad tuvo lugar en otoño de 1848, y posteriormente, en 1849 y 1850, pasaron los meses de verano tras aceptar la hospitalidad que le fue ofrecida por María Josefa Díaz de Saravia, viuda de Cortés.

Añade el autor que mucho debieron agradar a los duques de Montpensier sus iniciales estancias sanluqueñas, ya que inmediatamente el duque inició las gestiones que le llevarían a adquirir una serie de edificios y fincas, en las que reflejaría la exótica arquitectura que tanto le había agradado durante un viaje que, en el año 1845, había realizado por Oriente Próximo.

Así, cuando Benito Sierra Fraga compró la finca “El Maestre”, esta se encontraba sembrada de viñas, y sus edificaciones en ruina. Al poco tiempo, comenzó con la restauración de la misma, compró dos yeguas y un caballo de Pura Raza Española a un tratante de Sanlúcar que se llamaba Vicente, además de un caballo cruzado para ir al Rocío, “los ejemplares Españoles tenían su carta de origen, pero no recuerdo sus nombres”.

Al año siguiente, en 1981, compró a Rocío de la Cámara Ysern siete yeguas Españolas y un caballo llamado “Jubiloso V” (“Hosco II” y “Jubilosa II” por “Generoso VIII”), de la Yeguada Salvatierra. “Las yeguas que compré a Rocío de la Cámara eran muy viejas y solamente pude sacar productos a tres”. Seguidamente, compró a un italiano ocho yeguas del hierro de Romero Benítez, “después compré algunas yeguas del hierro de Herederos de Salvador Guardiola Fantoni y otras que me iban gustando más por sus movimientos y raza, olvidándome un poco de sus orígenes”.

A mediados de los años ochenta, adquirió a la empresa Rumasa, S.A., por medio del gerente de la misma, Eustaquio Torrecilla, cinco ejemplares del hierro de Terry: “Ingenioso”, “Farolero XII”, dos con el nombre de “Voluntario” y uno denominado “Legionario”, “este último, más tarde, me lo solicitaron ellos para cubrir algunas de sus yeguas”.

La selección
Todas sus yeguas fueron cubiertas el año pasado por dos ejemplares de la ganadería onubense de Marín García, uno es el castaño “Oficial XXVIII” (“Nevado IX” y “Oficiala XI 1971″ por “Señalado”) y el otro fue el tordo “Yaco II” (“Pampero V” y “Yaca III” por “Habano II”), que falleció en el mes de agosto de 2005. “Me decidí por estos caballos porque me gusta cómo están dando, tienen mucho carácter y siempre van hacia delante, no hay que estar empujándolos”.

Lo primero que se les hace a las potras en “El Maestre”, es observar cómo se mueven, mes a mes, en el picadero cubierto que tienen, para al final del año quedarse quizás con una, o ninguna, a fin de dejarla como yegua de vientre. No obstante, tienen la costumbre de trotar y galopar a las yeguas, pero no de montarlas, aunque el ganadero opina que sería adecuado que las yeguas se montasen todas; nos aclara que “el problema es de personal. Ahora mismo tengo tres jinetes para los veinte caballos. Si tuvieran que montar además veinte yeguas, sería imposible”.

Por otro lado, no se fijan en nada a la hora de decidir qué caballo cubrirá a qué yegua, “el caballo ligará con la yegua que ligue”. Actualmente, casi todas sus yeguas están cubiertas, por primera vez, de “Remache XIII” (“Yaco II” y “Atrevida XXIX” por “Uraño II”). Con la yegua que dé bien repetirá, y con la que no dé bien, no se lo volverá a poner. “Siempre los caballos y las yeguas son un melón por calar y hay que esperar a ver lo que dan. Si echas un caballo a una yegua sola y te da mal, ya se piensa que ese caballo siempre te va a dar mal”.

Asimismo, el criterio básico que utiliza para dejar un caballo de semental es montarlo. Para él es obligatorio montar los caballos, de cara a que puedan cubrir las yeguas “porque si no te equivocas al cien por cien”. Para este año tiene pensado que el castaño “Orfebre V” (“Oficial XXVIII” y “Generosa XIII” por “Cantinero VII”) participe en la Copa ANCCE.

¿Cómo son?
Los productos que cría Benito Sierra son fuertes, tienen mucho hueso, son bellos y tienen facilidad para ir hacia delante. “Los caballos que uno cría creo que se parecen un poco a su dueño, y uno produce en relación a su carácter”. Asimismo, busca que estos tengan un buen perfil “porque si dicen que el perfil es el resumen de la raza y no se predica con los hechos, estamos tirando piedras sobre nuestro propio tejado”.

Persigue que sus ejemplares funcionen, “porque en el PRE, con la cantidad de caballos que hay, si uno no busca esa salida va abocado a la ruina”. La morfología y la funcionalidad tienen que ir unidas, “porque tampoco es que funcionen muy bien y no sean bellos”.

Finalidad de la cría
En la finca “El Maestre” se crían ejemplares fundamentalmente para la Doma Clásica, porque es donde ahora mismo hay mercado “para ir de feria hay muchos caballos, y para pasear hay doscientas mil razas iguales o mejores que los Españoles”. Además, piensa que es imposible permanecer en este mundo del caballo si uno no se abre un hueco en el mercado internacional, buscando funcionalidad. “Lógicamente todos no sirven para la disciplina de Doma Clásica, a lo mejor de veinte caballos que tienes sólo sirve uno, y el resto lo tendrás que vender”.

Suele vender sus productos en la primavera, cuando son añojos. “Los que no me gustan salen rápidos, eso de procurar criar caballos y que todos sean buenos es imposible”. A nivel nacional vende sus ejemplares a más clientes que proceden del Levante y de Cataluña que de Andalucía, “hace tiempo que a Pedro Riera, que era un tratante allí, le vendí dos camadas enteras, y a raíz de esto me hice un hueco”. Fuera de España sus clientes se encuentran en Italia y México.

Los más significativos
Entre los machos recuerda a “Garboso”, que era extraordinario. Se murió un día que Benito Sierra se encontraba de viaje y se llevó el mayor disgusto de su vida. Ahora mismo considera que “Remache XIII” es su mejor producto, con diferencia, y en el que tiene puestas todas las esperanzas de su ganadería.
Con respecto a las hembras, nombra a la torda “Animosa”, que tiene veintisiete años edad, el dorso hundido, y que le ha dado veinte productos; el último fue el año pasado. Actualmente no la ha cubierto, porque no quiere que le vaya a ocurrir algo, morirá en la ganadería.

Las capas del PRE
Considera que las capas del caballo de PRE son la torda y castaña, aunque él cuenta con una yegua que es castaña morcilla, “esta es la que menos miro seguramente de la piara. Aquí, en mi casa, nunca comerá un caballo alazano y mucho menos pío, perla y no sé qué historia”, nos comenta riéndose. “Para mí la capa del PRE, fundamentalmente, es la torda”. Sin embargo, “Remache XIII” es castaño, “pero sus ascendientes son casi todos tordos, podía haber salido tordo”. Además, le da igual que el caballo de PRE, en cuestión, de capa alazana o perla o pía fuese un ejemplar extraordinario, en su ganadería tampoco entraría. “No es que vea importante el pelo sino que para mí esos caballos no son Españoles, ¿de dónde han salido tantos en tan poco tiempo?. Todas esas capas con esas coloraciones le resultan muy extrañas.

Asimismo, piensa que en los productos de capa torda se encuentran los mejores ejemplares, con diferencia, y que hasta hace unos pocos años sólo criaban ejemplares de capa castaña los hermanos Escalera y Francisco Lazo. “La prueba está en que yo no recuerdo un caballo de capa negra que hubiese ganado en algún concurso morfológico, salvo “Nadadora”, de María Fernanda de la Escalera. Además, el 90% de los animales de capa negra se encuentran en Barcelona, en Murcia y en Alicante y no ganan , por algo será ¿no?”.

Exceso de ejemplares
Piensa que, hoy en día, sobran muchos ejemplares de PRE, “como mínimo habría que eliminar el 50% de las hembras, y los machos que no sirvan habría que castrarlos”. Considera que hay un exceso de producción; muchos machos no deberían estar cubriendo y muchas yeguas tampoco tendrían que estar produciendo. “Todo eso habría que eliminarlo. Con esto no quiero decir que los míos sean todos buenos”.

Por otro lado, echa en falta que haya sementales adecuados, de tal manera que para él es muy difícil criar caballos buenos. En los casi treinta años que lleva criando jamás ha tenido la suerte de que con un caballo bueno y una yegua corriente le nazca un ejemplar bueno, “una yegua regular jamás produce un caballo bueno”. Seguidamente, nos explica cómo produjo a “Remache XIII”: “La mejor yegua de mi casa la cubrí con “Yaco II”" . Según su criterio es importantísimo seleccionar las hembras y los machos, “eso que decían los árabes de que las yeguas eran como un saco, si metías arena sacabas arena y si metías oro sacaba oro, eso no es verdad”.

Concursos morfológicos
El problema de los concursos “es que habría que poner jueces que tuvieran menos intereses particulares y fuesen a juzgar más de verdad”. Según el ganadero habría que hacer una reforma, que consistiría en que fueran cinco jueces los que juzgaran los concursos, y de estas cinco notas se eliminaran la de mayor y la menor puntuación, “quedándonos sólo con las tres puntuaciones del centro, porque si no estaremos siempre con el mismo problema”. Es una fórmula, aunque comprende que llevarla a cabo es difícil.
Por otro lado, ve totalmente desequilibrada la incidencia de las notas de la prueba de funcionalidad del 25% y de la prueba morfológica del 75%; sobre la nota final de los ejemplares de las secciones 8ª, 10ª y 12ª, opina que “tendrían que ser del 50% cada una”.

Asociado a la Andaluza
La ganadería de Benito Sierra pertenece a la Asociación Andaluza de Criadores de Caballos de Pura Raza Española -Caballo Andaluz-. “A mí gusta que se le llame Caballo Andaluz y no Español, que es muy genérico”. Para él las asociaciones cuestan dinero y al final recibe poco servicio de las mismas. Por otra parte, considera escaso el respaldo que los asociados reciben: “Las asociaciones deben abrir mercados hacia sus asociados. Por ejemplo, si se va a Verona (Italia) se tiene que llevar caballos buenos, no llevar caballos que te estorban en tu casa, porque con eso lo que se consigue es tirarnos piedras, hace mucho daño”.

Benito Sierra opina, al término de nuestra charla, sobre el futuro del PRE, que ve muy incierto por la cantidad de ejemplares que cada año se crían y “nadie sabe dónde están”, finaliza.

Almacenado en: Ganaderías PRE

LA REAAE adiestrará PRE del Hierro del Bocado

Escrito el 22 febrero , 2006 por Ningún Comentario

La Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y la sociedad estatal Expasa suscribieron un acuerdo para que caballos de PRE de la Yeguada de la Cartuja (Hierro del Bocado) sean adiestrados en Doma Clásica y Alta Escuela.
Además, el acuerdo suscrito entre la fundación adscrita a la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía y Expasa supondrá la incorporación de ejemplares de la Yeguada de la Cartuja a las exhibiciones y espectáculos de la institución autonómica.

De este modo, los ejemplares del Hierro del Bocado serán adiestrados y domados en cualquiera de las disciplinas impartidas en la REAAE, con preferencia en las dos citadas anteriormente, y si sus aptitudes así lo aconsejan por ser idóneos para su participación en los concursos y campeonatos de todos los niveles de competición en las distintas disciplinas.

Según el convenio, la REAAE, que remitirá a Expasa información sobre la evolución de sus caballos, acogerá también en sus instalaciones a cuatro jinetes de la plantilla de la empresa estatal para que efectúen cursos de Doma. Además, los ejemplares cedidos se someterán al Plan de Cubriciones de la Yeguada y estará prohibido que realicen cubriciones o se les extraiga semen fuera de esta planificación.

Con la firma de este acuerdo, informó la REAAE, se abre un proceso de colaboración entre ambos organismos con el fin de impulsar aquellas acciones que supongan una mejora del caballo de PRE, principalmente en cuestiones referidas a la evaluación de rendimientos funcionales.

Almacenado en: Ganaderías PRE

El tercer clinic de MontRubi se organizó en el Polo

Escrito el 14 noviembre , 2005 por Ningún Comentario

Por tercer año consecutivo, MontRubi, ganadería que cría caballos de PRE para el deporte, organizó en Barcelona, en las instalaciones del Real Club de Polo, un clinic destinado a los propietarios de sus caballos. Juan Matute fue el director.
MontRubi convocó por tercera ocasión a los propietarios de los caballos de su hierro y a sus respectivos jinetes para participar en un clinic de Doma Clásica que pretende ser un punto de encuentro anual de estos ejemplares en torno a un profesor de alto nivel, en la búsqueda de la mejora de la condición deportiva del binomio y al mismo tiempo en la evaluación de conjunto de los resultados de la selección genética que persigue esta ganadería de PRE, comprometida en ofrecer caballos con buena capacidad deportiva.

Diez caballos montados, ocho del hierro de MontRubi y dos de Can Boada, ganadería con la que les une estrechos lazos de amistad y con la que además realizan intercambios entre sus sementales, estuvieron presentes en la última edición del clinic, los días 4, 5 y 6 de noviembre, bajo la dirección de Juan Matute.

La filosofía de MontRubi es la de ofrecer un servicio, que se podría definir como post-venta, a sus clientes/amigos. Básicamente, a su criador le parece importante que “quienes piensen en un caballo MontRubi sepan que detrás tienen una ganadería que va a seguir la evolución de su caballo, que va a intentar solucionarle sus problemas y que va a ayudarle a mejorar en la medida que pueda”.

Javier Peris y Juan Matute

Además de este propósito, en beneficio de los clientes existe también un segundo objetivo para Javier Peris: “es una oportunidad magnífica para corregir aspectos de cría, de genética, incluso en aspectos de deporte, de manejo y de alimentación de los caballos”.

“Reisling”, potro de dos años, fue presentado por primera vez en público durante el clinic. Comenzó así el trabajo a la cuerda y los diferentes aspectos del manejo en cuanto a subirlo al camión, transpórtalo hasta el Polo y cambiarle su vida en el campo por la de la cuadra.

De los ocho caballos MontRubi, dos (“Grado”, y “Penedés”, de cuatro años) están en competición con el equipo de Doma Clásica de la Yeguada. Ambos actúan también como sementales de la ganadería.

Los otros seis pertenecen a jinetes y amazonas clientes de la yeguada con inquietudes por el mundo de la Doma Clásica. De ellos, algunos ya han estado presentes desde el primer clinic y otros acudían por primera vez, como “Litro”, hijo de “Conseller” y de “Zalamera”, una yegua del Hierro de Pedro Arpa, la única de entre las dieciocho reproductoras de la ganadería que no es del hierro MontRubi.

Después de veintiún años de criador, Javier Peris está intentando llegar a reproducir únicamente con caballos de su hierro y como máximo pensar en la necesidad de renovar sangres a base de algún semental nuevo, pero sobre todo cerrando la línea MontRubi con yeguas de la casa y conociendo de antemano sus resultados y antecedentes genéticos.

Continuando con los caballos presentes en este último clinic, el mayor fue “Filtrador”, montado por Miriam Marcet. Le siguió en edad “Hollejo”, montado por Albert Vaqué, jinete que con este caballo fue miembro del equipo Juvenil de la FCH de Doma Clásica y con el que obtuvo mellada de oro en el campeonato de España de Menores 2005. Los siguientes caballos fueron “Merlot”, montado por Mercé Gasull, y “Mosto”, de Virginia García.

Como en cada edición, el domingo, último día del clinic, MontRubi ofreció un almuerzo a todos los participantes: profesor; alumnos/propietarios e invitados; el propietario de la Yeguada MontRubi, Javier Peris, y su equipo de profesionales y asesores.

Durante el almuerzo se otorgaron los correspondientes diplomas de participación, para finalizar con un coloquio durante la sobremesa, acompañada de los vinos y cavas de la bodega Heretat MontRubi, que permitió realizar un análisis sobre todo lo desarrollado durante los tres días en las pistas del Real Club de Polo de Barcelona.


Almacenado en: Ganaderías PRE

Al Español, por la nobleza

Escrito el 28 septiembre , 2005 por 1 Comentario

Por su belleza, sus movimientos y por la característica nobleza se conoce al Pura Raza Español… Joaquín Conesa ha sabido sacarle partido a esto durante los casi cuarenta años que lleva criando caballos en Extremadura. Figura relevante en su región y en todo el panorama nacional, tiene mucho que aportar tras su reciente éxito en el concurso morfofuncional de Salamanca. Visitamos hoy Nobleza del Guadiana.
Entre la “Sierra de Troya” y la “Serrezuela Baja”, en la provincia de Badajoz, se reparte el ganado de Joaquín Conesa. Las dos fincas que separan yeguas castañas y negras de yeguas tordas son el paraíso soñado de este hombre, murciano de nacimiento, extremeño de corazón. Dehesas pacenses con refugios para el sol de este verano, que empieza a castigar pronto y no cesa hasta bien entrada la tarde.

Ambos terrenos pertenecen al histórico condado de Medellín y el segundo de ellos se ubica en la llamada Sierra de las Cruces o de la Ortiga, que más bien constituye una meseta plagada de encinas, pinos y acebuches, con fauna autóctona protegida.
El cauce del río surca estas tierras fértiles, en las que pastan las yeguas de Nobleza del Guadiana. Joaquín Conesa, su propietario, nos cuenta el porqué de este nombre:
“Siempre he pensado que hay muchas cosas que conservar en el PRE, pero tres de ellas muy importantes para mí son la nobleza, los movimientos y la belleza. La que más valoro es la primera. Por otra parte, en Don Benito, donde estamos ubicados, tenemos una gran riqueza en las vegas del Guadiana, con unos magníficos pastos, de los cuales se benefician también las yeguas y sus potrillos. De la unión de estos dos conceptos nace “Nobleza del Guadiana”.

Este hombre ha sido figura relevante en el panorama extremeño de la cría del Pura Raza Español, lo es hoy en día y lo será por siempre, aunque en este momento ya no presida la asociación regional de ganaderos. “Ha marcado una etapa en mi vida de lucha e ilusión. La asociación se formó con pocos medios, pero fue creciendo gracias al cuidado de todos los ganaderos. Si alguno no estaba de acuerdo con el rumbo a seguir era porque creía que no era el adecuado, y creo que la mayor riqueza de la Asociación Extremeña de Criadores de PRE ha sido siempre la unión entre sus miembros. Esta es la mejor herencia que pueden dejar los que pasen por la presidencia… y sólo se consigue con el apoyo de todos. Sólo me quedan buenos recuerdos y mi más sincero agradecimiento por nombrarme presidente de honor, además del apoyo recibido siempre, que también pido para quien continúa en el cargo”.

Conesa empezó muy joven a fijarse en el caballo. De niño acompañaba a su abuelo, agricultor murciano, en la tartana: “Para mí era muy importante que me dejara las riendas o montar algún caballo… Además, cuando no me veían, y aunque apenas alcanzaba a los pesebres, siempre les echaba más pienso”. En eso, reconoce, ha cambiado poco. Fue con el tiempo, en el año 68, cuando se tomó en serio fundar la ganadería. “Ya lo llevaba en mente mucho tiempo atrás, aunque, al igual que otros proyectos que he realizado y otros que tengo pendientes, nunca me ha gustado comentarlos. Por esa razón, a algunos les sorprendió entonces mi empeño por ser ganadero de Pura Raza Española. La admiración por el caballo la tuve desde niño y la conservé siempre…”. En esa época tuvo, como todos, sus tropiezos, aunque asegura “estar convencido de que se superan con mucha afición y firmeza en lo que uno quiere. Estas dos cosas dan fuerza para superarlo todo”.

Fundadores
Los orígenes de la ganadería Nobleza del Guadiana son, básicamente, Romero Benítez y Hierro del Bocado. Asegura su propietario que eran los caballos con los que soñaba en los años sesenta… “Para mí estaban dentro del prototipo racial y, por otra parte, estudiando los orígenes de los ejemplares que más me gustaban, todos tenían una buena parte de Bocado. Esa fue la razón por la que me decanté por ellos”. En realidad, escogió los caballos y, cuando estuvo seguro, continuó por esa línea, aunque es cierto que, hasta que se da con el producto que gusta, pasa un tiempo. ¿Le dieron el resultado que esperaba? Eso no lo duda: “Al principio, yo diría que los resultados fueron un treinta por ciento favorables”. Y ya a lo largo de los años fueron quedando en los libros de la ganadería nombres como el de “Mayordomo III”, nacido en 1967, o “Cantinero VII”, del año 70″. Joaquín Conesa recuerda otros que dejaron, según dice, “muy buena semilla en la ganadería, como “Cantinero VIII”, “Cazador IX” o “Campanero XIII”. Uno de los caballos cuya semblanza perdurará con los siglos será “Indiano XVIII”, nacido en 1995. Este hijo de “Cazador IX” y “Bondadosa II” dejó catorce hembras y cuatro machos, y fue origen y causa de la fundación estadounidense “Indiano Syndicate” en Bakersfield, California. Se le bautizó allí con el sobrenombre de “El León de España”.

De las exposiciones de ganado, a las que acudía aquel ganadero emergente, fue llegando hasta los concursos morfológicos. “Creo que el primero al que acudimos fue en 1986. Yo siempre he estado a favor de ellos, crean mucha afición, en general, al caballo y hacen seleccionar la raza. Pienso que son muy convenientes”. Hoy cuenta en sus cuadras con, nada más y nada menos, que nueve sementales: “Atlántico IV”, “que tiene orígenes del Hierro del Bocado. Es un tordo cedido por Francisco Santana, de Yeguada El Duende, hijo de “Cantinero VII” y “Atlántica”. De Romero Benítez está “Camarero XII”, y también “Almirante XXX”, un semental negro con origen además de Miguel Granda Losada. “Y luego el resto son de mi hierro, nacidos entre 1990 y 2001. El más joven es “Bosqueado”, por “Almirante XXX” y “Bosqueada”, de capa negra”. Luego están los tordos “Feriante VI”, “Faraón XXIX”, “Indiano XXVI”, “Tocador III” e “Indiano LVI”.

Vida a caballo
Hablando con Joaquín Conesa y con su familia más cercana, uno se da cuenta de que su vida no sería tal sin caballos. Familia y ganadería son parte de ese existir en el que, además, entran también los amigos. “Sin lugar a dudas”, dice, “si me faltase alguna de estas tres cosas, la única ventaja que tendría es que se me iba a hacer muchísimo más larga…”. Su concepto del PRE se ha ido formando con el tiempo, pero ve un Caballo Español del futuro en el que se respete mucho el prototipo racial, dándole la mayor funcionalidad posible. Dice que para él “el ejemplo de la funcionalidad lo tenemos en Portugal. La mayoría de sus caballos son buenos toreando y en muchas disciplinas de doma. Pienso que esto se consigue poniendo sementales muy funcionales, sin olvidarnos de que la yegua tiene mucho que ver en todo cuanto se quiera conseguir”. Cree Conesa que el ganadero emergente “puede nacer con la moda actual. Si lleva pocos años y aún no ha conseguido lo que buscaba, puede irse con la moda para buscar su línea de cría. Pero, si hace muchos años escogió un camino que ha satisfecho cuanto quería conseguir, ha de ser fiel y tener criterio propio”.

Este hombre de carácter tiene muy claro que el PRE debe ser el que es, con sus características propias, sin buscar en otros lo que nos falta a nosotros, para aplicárnoslo. Conservar, dice, “todas sus cualidades, aquellas por las que se hizo famoso: su nobleza, sus movimientos elevados sin perder la flexión de rodilla, su belleza en crines, cola y en su conjunto total… Todas las mejoras que se hagan sobre eso, bienvenidas sean, pero sin cambiar una sola de sus virtudes por otras que hay razas que nacen con ellas”. La raza, asegura el propietario de Nobleza del Guadiana volviendo la vista atrás, “hasta hoy ha ido por buen camino. Estamos en unos momentos difíciles si se realizan los proyectos que hay en perspectiva, pero respetando lo que ya tenemos, la raza puede seguir el buen camino”. Insiste en la pureza y piensa que a los ganaderos españoles no les interesa vender al extranjero productos que no sean de buena calidad. Por eso se empeña en mejorar lo suyo hasta el grado sumo.

Buenos resultados
Está claro que sus caballos gustan y están en la raza, lo demuestran los resultados en los últimos concursos morfofuncionales, puntuables para el Campeonato de España. Le vimos en Salamanca muy recuperado, con una fuerza vital que, quizás en parte, recibe de su pequeño nieto, Joaquín, que lleva en el rostro la ilusión del abuelo, al que busca constantemente.

En el concurso charro, Nobleza del Guadiana arrasó y demostró que quien continúa una línea firme, es tenaz y cree en lo suyo, al final encuentra una recompensa. En el entorno de Conesa sólo se percibe que aquello es labor de equipo bien coordinada por su “batuta” de ganadero. Cuida a los que le rodean, todos son uno más, desde el mayoral hasta el propio criador. La labor de cada integrante de esta particular “familia” es fundamental y Conesa sabe apreciarla.

Aunque su visión del PRE sea la que es, no duda de la utilidad del Ciclo de Pruebas para Caballos Jóvenes, ni tampoco de los Tribunales de Reproductores Calificados. Todo avance es positivo si está bien enfocado. “Habría que calificar a los padres que yo creo que son merecedores de ello, ya que el mérito de un semental es que dé bien, y los sementales que tienen hijos calificados son a los que habría que hacerles un seguimiento de todos sus productos. Ver si son merecedores de pasar a Calificados o de Élite. En España puede haber “equis” caballos que han demostrado, por sus productos, ser interesantes, y se pueden perder”. No obstante, por dar una vuelta más de tuerca con respecto a la raza, no podemos evitar preguntarle qué opina de que la llevanza del Libro Registro pudiera pasar a manos de las asociaciones de ganaderos.

Con la experiencia que lleva a la espalda, no duda en contestar que siempre ha defendido “que el Libro no debe caer en manos de los ganaderos. La Jefatura de Cría Caballar ha hecho una gran labor en estos últimos treinta y cinco años. No creo que los ganaderos seamos capaces de mejorarla. El caballo es muy distinto a otras especies ganaderas y creo que debe estar en manos de un organismo oficial”.

Instalaciones
Joaquín Conesa se despierta cada día y, como algo prescrito, se dispone a dar un buen paseo por las fincas donde pastan las yeguas de Nobleza del Guadiana. Es muy pronto, pero hay que aprovechar que no entre el calor del que hablábamos al principio y que asola la comunidad extremeña en estas épocas del año.

Ambas dehesas se distinguen por la extensión (100 hectáreas, “Sierra de Troya” y 150, “Serrezuela”) y porque a una la ensombrecen y adornan los alcornocales, y a la otra, las encinas. Luego están “las arenas, que así es como se llama donde se instalan los machos cuando se recogen del campo. Allí permanecen hasta que son vendidos”, nos explica mientras camina. Dispone de 18 boxes de 25 metros y treinta corrales de una media de ochenta metros cuadrados cada uno, con treinta techados. “Además, está la pista cubierta, de 35 por 14 metros, comunicada con los pasillos existentes, de manera que desde cualquier box o corral puede venir el potro suelto a trabajar a ella”.

Son muchos años de trabajo los que se ocultan en las esquinas y rincones de esta ganadería, así como en otras empresas que Joaquín Conesa ha ido sacando adelante en esta tierra, lejana a la suya. Hoy el barco está más que a flote y el capitán lo dirige hacia buen puerto. Su rumbo es el de un producto único por su nobleza. El esfuerzo se nota y los años y esa perseverancia que tanto valora le han convertido en uno de los pilares de la cría del PRE en Extremadura.

Almacenado en: Ganaderías PRE

Objetivo: la calidad

Escrito el 29 junio , 2005 por Ningún Comentario

Juan Carlos Alonso nos recibió en su finca sevillana. Aunque él es salmantino, esta tierra le ha dado todo lo que buscaba en su afán por criar los mejores caballos de Pura Raza Española, y se lo seguirá dando. Visitamos “La Ventolera” en su compañía, al inicio de esta temporada que, seguramente, será tan exitosa como la pasada, que rubricó con títulos como el de Mejor Ganadería Expositora.
Nos encontramos en Carmona, una de las poblaciones de mayor abolengo de la provincia de Sevilla, a pocos kilómetros de la capital y a 230 metros de altitud, en la última cota de importancia de la zona denominada Los Alcores. Desde este punto se domina un magnífico paisaje formado por una fértil y extensa vega, regada por el río Corbones.

Cae la tarde primaveral en el horizonte de la ciudad. El cielo, algo enmarañado, presagia agua para los próximos días. En la atmósfera se respira la vegetación autóctona: eucaliptos, acebuches, pinos piñoneros y matorral. Al poco tiempo de salir de Carmona en dirección al Viso del Alcor, llegamos a la finca “La Ventolera”, donde se crían los caballos de Pura Raza Española de la Yeguada Algaida, que significa, en árabe, montículo o viso.

En la entrada de la finca nos cruzamos con un enganche; en el interior, denotamos rápidamente movimiento, dos trabajadores están cogiendo pacas de paja con un tractor, para echárselas a los caballos. Al instante, nos recibe el salmantino Juan Carlos Alonso que, posteriormente, comienza a enseñarnos las instalaciones de su yeguada.

Los inicios
Esta ganadería se fundó en 1975 con la compra de tres yeguas con mucho origen “Bocado”. Por aquella época, la finca “La Ventolera”, era explotada como granja de gallinas por el padre de nuestro entrevistado. Hoy día, sus antiguas naves han sido transformadas para acoger a otro tipo de animales: los caballos.

Después de haber recorrido distintos lugares, al final, el ingeniero técnico agrícola Juan Carlos Alonso decidió volver a estas naves. Era el sitio más adecuado para ubicar y criar sus caballos, “en el campo sólo tienen dos meses de comida, además tiene mucho manejo”. Desde aquí gobierna con más facilidad y comodidad los cuatrocientos ejemplares con que actualmente cuenta la ganadería: “las dehesas son para las cabras y los cochinos, las yeguas nunca se han criado en las dehesas, se han criado en la orilla del río Guadalquivir. Las buenas fincas son las que han dado buenas yeguas, la sierra no”.

Nuestro interlocutor nos explica todo esto con el ejemplo de los actuales centros de alto rendimiento deportivos, donde todos los deportistas conviven en un edificio que cuenta con pequeñas habitaciones individuales, comedor común, salas de ocio y una serie de anexos, como pueden ser las pistas de entrenamientos, área de oficina, sala de control médico… “De aquí es de donde salen los deportistas que ganan las medallas”. Este es el motivo, por el cual la Yeguada Algaida cuenta con una serie de instalaciones que hacen que sus ejemplares se puedan criar y desarrollar en condiciones óptimas.

Trayectoria
Al ganadero le gustan todas las razas de caballos, incluso las cruzadas. Siendo bueno, dice, le gusta. Empezó con el Pura Raza Español a mediados de la década de los setenta, porque es el mejor caballo que se puede criar en Andalucía, el autóctono. Para él, lo más adecuado es criar con la base del lugar de origen a cualquier nivel genético, incluso mejorar ésta con la realización de un híbrido. “El caballo de Pura Raza Española tiene denominación de origen como los vinos, se suele criar en Andalucía y saliendo de aquí es distinto”.

Más tarde llegaron las transformaciones, con los viajes al exterior y con la evolución del mercado. Así que comenzó, antes de declararse la peste equina en el año 1987, a seleccionar las yeguas, montándolas y enganchándolas. Desde hace ocho años les viene haciendo radiografías a los sementales, porque sus clientes centroeuropeos se lo exigen, “las personas tardamos en evolucionar y hay que mirar un poquito qué es lo que se hace en los países más punteros del mundo con los caballos”.Todos estos conocimientos los adquirió el ganadero hace veinte años, cuando visitó por primera vez la feria alemana de Essen.

Fue a partir del año 1992 (por aquella época contaba con treinta yeguas) cuando decidió ampliar la yeguada con la compra de productos de varias ganaderías. Seleccionó y acabó con las doscientas yeguas madres con las que cuenta actualmente, y que le han parecido las mejores. De estas madres saldrán sus productos punteros, como afirma: “de diez yeguas de SICAB, te paren luego ocho. De estos ochos productos, cuatro son machos y cuatro hembras. De estas cuatro hembras, una se muere, a otra le pasa cualquier cosa… Al final, tienes uno o dos ejemplares. Son muchos factores…”. Sin embargo, si en vez de tener diez son cien o doscientas yeguas, el margen de selección es más amplio, opina Alonso, “siempre hay que tener cantidad con calidad”.

Capas en Algaida
El caballo de Pura Raza Española que se quiere criar en la finca sevillana es un caballo con cuatro puntales muy sólidos, con buena grupa, buen riñón y buen dorso. Asimismo, a Juan Carlos Alonso le gusta que tengan el cuello largo y fino, que sean expresivos, con clase y que se muevan.

De otro lado, la capa no es definitoria para el ganadero salmantino. De hecho, en nuestra visita vimos caballos de todas las capas, incluso un potro alazán. Actualmente cubre con algunos sementales negros, pero no por su pelo, sino porque ha visto que reúnen las condiciones adecuadas para ello.

Lo que tenía antes, básicamente, era de capa castaña, pero al ir seleccionando la capa torda ha terminado por imponerse, y así nos lo hace saber: “esto no es una tienda de telas, donde se lleva esto o lo otro” . Además, sigue comentándonos, a cualquier ganadero no le da tiempo a criar sus productos tan pronto como van cambiando las modas de las capas. Ahora, parece ser, que la capa alazana y la baya son las que están tomando el relevo a otras en auge, cuando hace unos años nadie las quería.

El criador tiene que fijar unos objetivos y transcurrir cuatro o cinco generaciones para llegar a él, por eso quizás, una vez pasado este tiempo, comprueba que uno se ha equivocado y que hay que empezar de nuevo. “Tengo que saber qué línea me da cada caballo”, dice, y para saber esto se requiere un tiempo que él emplea para la doma de los caballos, cuando cumplen cuatros años, y luego cubrir con ellos cinco o seis yeguas para ver lo que producen. “Cuando empiezas a echar el caballo, tiene siete u ocho años. Cuando sabes lo que da, tiene diez o doce años… y después, a lo mejor, te has equivocado y todo va a la calle”, puntualiza.

Selección de ejemplares
En Algaida, para dejar a las yeguas como madres, se les hace una prueba básica de doma, de seis meses de duración. Se observa su carácter, la clase que tienen y todo aquello que se pueda examinar en este mínimo periodo de tiempo, “con esto, las que no superan la selección me las quito de en medio”. Asimismo, el criador recuerda cómo algunas de las yeguas que compró, al intentar montarlas, se tiraban al suelo de la poca fortaleza y calidad que tenían. Algunas personas le llegaron incluso a decir qué fuerza y temperamento tenían esas yeguas. Hay que saber distinguir…, nos aclara, incluso viene observando, últimamente, cómo alrededor de este mundo del Caballo Español hacen falta más entendidos, y por el contrario le sobran enterados, “el que sabe no habla y el que habla no sabe”.

Por otro lado, en la finca “La Ventolera” se doman los caballos en la disciplina de Doma Clásica para ver cuáles se pueden quedar como sementales. Además del genotipo, se les hacen unas pruebas radiográficas severas e “incluso les analizo la fibra muscular del dorso, para ver que no tienen ciertas enfermedades hereditarias”. Así, los sementales de Algaida se van domando durante toda la vida, “ya cuando los caballos están en la Reprise San Jorge, y de ahí para arriba, es cuando se ve si hay caballo o no hay. Considero suficiente para el Pura Raza Español que sea capaz de hacer los ejercicios de Gran Premio”.

Como fin primordial, el ganadero ubicado en Carmona tiene la excelencia, siempre buscándola sobre parámetros medibles. “Estos se van viendo con el tiempo, qué semental te da bien con qué línea de yeguas, qué aptitudes te dan para la doma, son muchos los parámetros…”. Él piensa que sobre datos más subjetivos no se puede hacer una ganadería, “las capas, las crines…”.

Caballos y premios
Para Alonso, además de tener buenos caballos, es muy importante la labor que desarrollan cada unas de las personas que forman el equipo humano de la su yeguada: el herrador, el presentador, los mozos… Con su trabajo harán posible, más tarde, que un caballo pueda destacar. “Hay cosas que no las puede realizar la genética, sino las personas”.

El ganadero recuerda como caballos más significativos de la yeguada a “Novillero” y a “Holandés”. Sus madres consiguieron medallas de oro en Jerez de la Frontera. También comprobamos cómo las paredes del guadarnés se quedan pequeñas ante la gran cantidad de premios que ha cosechado esta yeguada, aunque para Alonso su mayor premio es ver la cantidad de animales de calidad que ha logrado reunir.

Tipo de cliente
En la Yeguada Algaida no se crían caballos para una disciplina hípica en concreto, sino ejemplares que, más tarde, servirán para hacer Doma Clásica, Saltos, Enganche… “El caballo, teniendo buena cabeza y buen corazón, sirve para todo”, señala el ganadero.

Por otro lado, el tipo de cliente de los productos de Algaida es muy variado: desde el aficionado a montar a caballo en una romería, al que quiere criar su potro como una mascota o el que lo quiere para practicar alguna disciplina hípica. “Hay que tener en cuenta que produzco, aproximadamente, ciento cincuentas caballos al año y no todos salen con la misma calidad”.
Sin embargo, nos indica, el mercado actual está demandando más caballos de calidad, aunque su precio sea elevado. “El caballo de calidad y caro se vende antes que el de menor calidad. Éste, ni bajándole el precio”, asegura.

Concursos morfológicos
Alonso, cuya yeguada está integrada en la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE), piensa que habría que cambiar el actual enfoque de los concursos morfológicos, en el sentido de dirigirlos más hacia las personas que quieren un producto final para disfrutar o practicar alguna disciplina. “Necesitamos consumidores de caballos, no nuevas fábricas”. Además, opina que hay que promocionar más los concursos hípicos y, a su vez, que en éstos se hagan valer los productos de Pura Raza Española.
De otro lado, también considera que sería adecuado que se juzgaran los ejemplares montados, información que valdría, sobre todo, para que los ganaderos supieran en cualquier momento qué y cómo están criando. Sin embargo, para Alonso, los concursos morfológicos han servido para desmitificar a esas ganaderías que tienen colgado “el cartel de ejemplares fenómenos”. “Cuando se tiene que pasar unas pruebas, ya el fenómeno es el que gana la prueba, no es el del hierro de fulano o megano”. También los concursos morfológicos han servido para despertar el ánimo de mejorar entre ellos, se ve el nivel de cría de unos con otros, al compararse los diferentes productos.

Juan Carlos Alonso nos define el futuro del Caballo Español como bastante halagüeño, porque es una raza muy versátil. “Muchas veces oigo: este caballo no corre, no salta… pero habría qué preguntarles: ¿eres jinete para este tipo de caballo? Entonces ¿para qué pide un caballo…?”. A los ejemplares les están exigiendo cosas que, luego, las personas que los adquieren no están preparadas para sacarles ese rendimiento.

Este ganadero, que hoy por hoy ostenta el título de Mejor Expositor, obtenido en el Campeonato de España de PRE 2004, piensa continuar con los mismos objetivos de calidad que hasta ahora está llevando a cabo, y seguir con la selección de los productos que viene realizando desde hace años: “llegar a tener un caballo bueno es muy difícil y muy duro, pero seguir obteniendo caballos de calidad es mucho más complicado”.

Almacenado en: Ganaderías PRE

Cambios de fechas de dos concursos en Galicia

Escrito el 10 mayo , 2005 por Ningún Comentario

La Asociación de Criadores de Caballo Español de Galicia ha comunicado el cambio de fechas de dos concursos nacionales morfofuncionales de PRE: el de Lalín, que se atrasa hasta junio, y el de Xinzo de Limia, que se adelanta una semana en julio.

Según ha comunicado Accega, el II Concurso Morfológico de Lalín (Pontevedra), previsto del 28 al 29 de mayo, tendrá lugar del 11 al 12 de junio próximos, mientras que el concurso del II Salón del Caballo de Orense (Xinzo de Limia), que se iba a disputar del 15 al 17 de julio, comenzará el 8 y finalizará el 10 de julio.

Ambos concursos figuran en el calendario de la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE).

Almacenado en: Ganaderías PRE

Camacho Benítez: productos que “funcionan”

Escrito el 22 marzo , 2005 por Ningún Comentario

El último Campeonato de España escribió con letras grandes nombres que no deben caer en el olvido. Son los “padres” de los actuales campeones, ganaderos de siempre que, en nuestros últimos números, aprovechamos para conocer mejor, intentando descubrir sus secretos de cría. Granito a granito, quizás algún día tengamos más claros los requisitos para ser el mejor. Hoy desmontamos a Camacho Benítez.
El invierno es duro en la Subbética cordobesa. Que se lo pregunten a Rafael Camacho, que ha de cuidar con mimo su ganadería, en plena sierra, con diez o doce grados bajo cero en el termómetro, a más de mil metros sobre el nivel del mar. Los veranos son también frescos, por supuesto no tanto, y la complicada orografía va añadiéndole puntos al marcador de las dificultades de este terreno. Así salen los caballos: rústicos, fuertes, equilibrados en sus movimientos y en su cabeza, adaptados al hábitat en el que viven.

Cabra, junto con Almedinilla, Benamejí, Carcabuey, Doña Mencía, Encinas Reales, Fuente Tójar, Iznájar, Lucena, Luque, Palenciana, Priego, Rute y Zuheros, conforman este paisaje cordobés que, además, tiene el privilegio de contar con uno de los Parques Naturales más ricos de toda Andalucía.

Rafael Camacho nació precisamente en Cabra, aunque su familia procede del pequeño Carcabuey, a veinte kilómetros. Se crió entre ambos pueblos, con largas estancias en la finca “Cueva de la Torca”. “Creo que, desde aquellos años, mi destino quedó ligado para siempre a la ganadería”, reconoce.

Ventura Benítez, bisabuelo de Rafael, era, a comienzos del siglo XX, quien regía esas tierras y esa ganadería. De los años 60, donde llega la memoria de Camacho, quedan los reflejos de aquella progresiva mecanización del campo y de la desaparición de muchas yeguadas, carentes ya de negocio. Ventura Benítez plantó cara al temporal, con cuatro yeguas y un cliente asiduo, el ejército, que compraba caballos para las escoltas y para el arma de caballería. Los oficiales preferían entonces ejemplares cruzados, lo que le llevó a cubrir sus yeguas con sementales Árabes, Angloárabes…

Con la compra, en 1972, de dos yeguas inscritas en el registro, “Guapita III”, del hierro de Vara Mira, y “Diadema”, del de Millán, se abrió una nueva línea. El ganadero se entretiene en anécdotas: “Yo recuerdo que llevaban a las yeguas de reata a la parada de sementales de Lucena, a unos veinte kilómetros de la finca. Después de cubrir, el yegüero les quitaba el cabezón y las hembras llegaban a la finca antes que aquel hombre, que volvía en autobús”. Rafael Camacho combina la profesión de ganadero con la de farmacéutico, y para colmo también esto último lo es por tradición. Así las cosas, no ha dudado en aprovechar el mestizaje identificando a sus caballos con originales nombres de plantas. Lo que no impide que detrás de un “Gnidium”, de un “Diantus”, de un “Zam”… se encuentren caballos “poderosos”, según los describe el propietario, “con caja, hueso y cascos que se muevan, y empuje en los posteriores”. Dice que, para ello, selecciona sementales que cumplan estas premisas y luego les da el manejo adecuado a los productos. “Desde que nacen, viven en libertad, en un lugar donde las pendientes son fuertes, donde tienen que andar entre piedras, por veredas inverosímiles. Esto les hace ejercitar su musculatura y su equilibrio desde un primer momento. En un hábitat tan selectivo, el que no se adapta muere o se inutiliza”.
Rafael Camacho busca sementales de otras ganaderías que cumplan con estos requisitos, que además sean tordos, que tengan buen paso y un galope fácil. “Mis yeguas”, dice, “tienen mucha consanguinidad entre ellas, ya que son descendientes de dos hembras y muy pocos sementales. Salvo excepciones, no cubro con sementales de nuestro hierro”. En la finca, normalmente, tiene quince yeguas de media, porque le parece la cantidad adecuada para su manejo. Se sincera: “Son 650 hectáreas y cabrían muchas más, pero es por el personal, las instalaciones, mi dedicación…”.

Construyendo futuro
Rafael Camacho, aficionado de pies a cabeza a la Doma Clásica, analiza las posibilidades de nuestra raza y termina echando en falta un poco de fuerza en los posteriores y un buen paso en muchos caballos. “Aunque bien es cierto que, cada vez más, en los concursos se encuentran mejores ejemplares”. El PRE, para él, tiene identidad propia, “belleza, docilidad, es espectacular en sus movimientos y esto le hace diferente”.

Volcado totalmente, como asegurábamos antes, en la Doma, tiene caballos concursando dentro y fuera de nuestro país. Muchos ya no son propiedad suya, porque los ha ido vendiendo, lo que responde a su idea de que “nuestra misión es criar buenos caballos y nuestro orgullo, que triunfen en la disciplina para la que se les seleccionó”. También tiene caballos jóvenes concursando, “hay que probarlos para ver si vas por la línea adecuada”. Entre ellos, está “Kefir 7″, que con cinco años “ha ganado todos los concursos en los que participó este año pasado”.

Aunque parezca mentira, el mercado extranjero es la asignatura pendiente de este ganadero. “Hay caballos y yeguas de nuestro hierro en Europa y América, pero sigue siendo difícil para mí abrir los canales internacionales”. Es avanzar y crecer lo que busca Camacho, que, por otra parte, tiene bien claro lo que necesita para alcanzar el más alto nivel. “Son tres los pilares: el caballo debe tener buenos y amplios movimientos en sus tres aires, equilibrio mental, y fortaleza física y mental para aguantar la presión de la doma. El segundo aspecto es el jinete, que tiene que ser bueno técnicamente, equilibrado, paciente, constante y consciente de su inteligencia y entendimiento con el caballo. El tercero lo conforma el tiempo. La Doma Clásica es una disciplina de constancia, de pasos lentos y correctos”.

Los caballos
La Ganadería Hermanos Camacho Benítez se fundó con las yeguas “Guapita III” y “Diadema”, además del semental “Exprés”, perteneciente a un criador cordobés, Illescas Melendo, que tuvo productos tan destacados como “Albus”, vendido a la REAAE, o “Sagitario”, que fue semental en las cuadras de Álvaro Domecq.
“Exprés” era, según Rafael, “bello y elegante en sus movimientos, lo que nos aportó un toque distintivo”.

Otro de los que dejó huella en la ganadería fue “Pestillo”, de Yeguada Militar, fuerte y con gran corazón. “Su hija “Dafne” fue Campeona de Funcionalidad en SICAB’92 y su hija “Danica” repitió el título al año siguiente y fue medalla de oro”. “Delfinium” y “Diantus”, ambos luego en la REAAE, y “Talismán”, del hierro del Sol, o “Montijano”, padre de “Impaciente II”, “Iberis” o “Iles”… son otros de los nombres que pasea el ganadero con orgullo.

Hasta el verano de 2004, Rafael Camacho contaba con tres sementales: “Gnidium”, “Zam” y “Talismán”, los tres tordos, aunque esto, para el ganadero no es una premisa. “El pelo es una cosa superflua y para nada influye en la calidad de un buen caballo”, afirma. El último de los nombrados falleció con 22 años. Cuando pertenecía al Depósito de Sementales, fue Campeón de España de Enganches en varias ocasiones, con Juan Robles. Sus hijos triunfan ya en Doma Clásica: “Iles”, “Impaciente”, “Iberis”… harto conocidos. “Ocuparon los tres primeros puestos en la final de seis años de SICAB’03. “Impaciente”, además de Subcampeón de la Raza y segundo en la San Jorge de Doma en SICAB’04, fue tercero en el Criterium de la final del Campeonato de España de Doma Clásica”, amplía el ganadero.
2004 ha sido también fructífero, por otra parte, para “Gnidium”, del propio hierro VB. “Con nueve años fue primero en el CDNB de Carmona, tercero en el CDNA de Marbella, primero en el CDNA de Montenmedio, segundo en el Criterium del Cto. de España y primero en la final de SICAB, en nivel San Jorge”.

El último de los sementales, “Zam” es un caballo de nueve años, “del hierro del 7, García Romero, cedido por su dueño a la ganadería. No concursa, por una lesión que tuvo de pequeño”, finaliza nuestro entrevistado.

La competición nacional de la Clásica no se le escapa a Rafael Camacho. La Copa ANCCE, por ejemplo, es algo a lo que, según sus propias palabras, hay que asistir. “Es donde se reúne todo el mundo del PRE, ganaderos, aficionados, compradores… Hay que estar, ver a tus amigos y compañeros, a aquellos que tienen caballos de tu ganadería, que te cuentan cómo van sus animales; a los aficionados al caballo que te preguntan por potros, yeguas; veterinarios a los que consultar, jinetes con los que charlar. En resumidas cuentas: no podemos faltar”.

Solicita, desde su posición de ganadero, el incremento de pruebas en el calendario nacional de la disciplina, por considerarlo “interesantísimo para los que queramos criar caballos en ese sentido”. Por ello, el que se pusieran en marcha en 2004 las pruebas del MAPA le pareció fantástico. “El ciclo está mejor dotado económicamente que los concursos normales, el criterio es diferente y muy interesante para propietarios, jinetes y ganaderos”. Sin embargo, tuvo que renunciar a la presentación de “Kefir” en la primera prueba que hubo por la zona de Córdoba, porque pensó que lo vendería, y a la segunda por un resfriado. En sus ojos palpita la luz de la competición de 2005.

Fenómeno “Impaciente”
Lo conocemos todos, porque, entre otras cosas, es el actual Campeón de España de Funcionalidad y Subcampeón de la Raza. “Impaciente II” se crió en la Ganadería Hermanos Camacho Benítez y ahora pertenece a la amazona Teresa Jauquicoa Martinena. Antes pasó por otras manos, pero la familia de la navarra contactó con Rafael Camacho cuando ya no era su propietario, para adquirírselo. Desde entonces les une, además del caballo, una estrecha amistad. El ganadero procura ir a todos los concursos en los que participa, y comparte con Jauquicoa la alegría de los triunfos y la ilusión de un futuro prometedor.

Rafael lo recuerda: “Impaciente” fue el potro destacado de su camada, era algo especial. Nació en la torca que hay delante de la casa-cortijo y ahí fue donde lo vi por primera vez. Tenía menos de 24 horas de vida y ya se le notaban los “nudos”, corvejones y rodillas, grandes, fuertes, quizá excesivos para un animal tan joven. Se crió como en libertad hasta los cinco/seis meses de vida. Por costumbre, cuando se seca la hierba, a final de julio o en agosto, se destetan los potros y, por vez primera, se les pone un cabezón”. Dice que aún sufre cuando se acuerda de lo que les costó ponérselo a “Impaciente”, “era muy fuerte y no se dejaba sujetar con facilidad. Permaneció encuadrado unos cuarenta días y volvió con su madre, a pasear en total libertad por el campo. En Navidad bajamos de la sierra a todos los potros machos y, ya casi con el año, les enseñamos a dar cuerda. Se amansan, y la verdad es que, en sus primeros ejercicios, “Impaciente” no nos causó una gran impresión, pues quizás era demasiado grande para su edad y le faltaba fuerza”.

Relata el ganadero que, en el mes de abril, volvió a la libertad de la sierra, pasó el verano y el otoño y volvieron a probarse los potros. “Entonces descubrimos que brillaban, por su físico y sus movimientos”. Decidieron entonces llevar a “Impaciente” y a “Iberis” a SICAB, como potros de dos años, pero las expectativas fallaron. No obstante, el primero se vendió en el mismo certamen a Francisco Triviño y Mariano Zapata. Con ellos fue Campeón de la Raza en Torre Pacheco’01 y obtuvo una medalla de bronce en Sevilla. “En 2001 lo adquirió su actual propietaria, que le ha dado un increíble impulso tanto en morfología como en Doma Clásica”. Jauquicoa tiene en sus vitrinas un espacio reservado para este caballo. Desde ese mismo año, el metal de las medallas de SICAB ha ido aumentando de valor: bronce en 2001 y 2002, plata en 2003 y oro en 2004.

Almacenado en: Ganaderías PRE

Lovera: “SICAB necesita una semifinal”

Escrito el 8 febrero , 2005 por Ningún Comentario

No tiene prisa ni cuenta las palabras, porque le gusta enlazar presente con pasado, mientras recuerda el ambiente de aquel temprano Guijarrillo, cuando lo habitual era el “deje” de su abuelo y los trabajos de Matica por la finca. Los caballos de Lovera han ido pasando de generación en generación, y hoy, en manos de su hijo Enrique, el triunfo también se comparte. El brindis familiar de Miguel Lovera nos contagió a todos en SICAB 2004.
[P]No conoció a su bisabuelo, quizás el precursor de esta saga de ganaderos que se esconde bajo el apellido Lovera, pero del que realmente se acuerda con nitidez es del abuelo, que salía muy pronto de La Rambla, dirección al Guijarrillo, en una jardinera con un tronco de caballos guiado por Matica. De esta estampa aún quedan retazos. El coche lo conserva con devoción Miguel Lovera en su finca. De Matica queda la descendencia: el actual mayoral de la yeguada, su propio hijo.
“Mi abuelo montaba a caballo y en mulo. Le recuerdo viendo la trilla, era importante porque le servía de tienta para seleccionar sus yeguas. Su vocabulario era muy campero y del lugar… Por ejemplo, a los caballistas les llamaba “desbravadores”, y al que repartía el pienso, “pensador”…”. Confieso un austero conocimiento del habla popular, pero la suerte de una cercanía en los giros, en relación con los de otros puntos de la Península Ibérica, que me permite continuar la conversación con el ganadero de manera fluida.
Miguel Lovera niño se entusiasma al contar que, cuando su abuelo daba una vuelta por los olivares, él se quedaba con Matica, arreglando los caballos o viendo las yeguas. “También me iba con los gañanes cuando barcinaban. Recuerdo una estampa muy curiosa: los gañanes iban siempre cantando y el “sota”, siempre regañando”. Barcinar, para los no familiarizados con el vocablo, era recoger las gavillas de mies, echarlas al carro y llevarlas a la era. En esas andaba el que luego continuaría con el negocio familiar, pese a los desánimos de su padre y de su abuelo. “El que es muy aficionado a caballos, termina loco o arruinado, y a veces ambas cosas”… “Un cortijo sin caballos es triste, pero, como negocio, una yeguada no es brillante”. Hoy comprobamos que hizo a los consejos caso omiso, “el reto estaba lanzado”, asegura. Después de treinta y tres años al mando de la yeguada (hoy la dirige su hijo Enrique) quién mejor que él para contarnos cómo se llega a ser Mejor Ganadería Criadora.
[R]R.E.- ¿Acertó su bisabuelo al dar los primeros pasos en la creación de esta yeguada?
M.L.- “Totalmente. Fue un buen ganadero y, además, su acierto se vio fortalecido por el afán de mi abuelo y el empeño de mi padre en tener una buena yeguada. Ambos coincidían: querían yeguas “finas”, con fuerza, buen carácter y casta”. [P]R.E.- En la línea del mítico semental “Órdago” está el actual Campeón de España de PRE, “Lobito IV”. ¿Qué recuerdos tiene de aquel?[R]M.L.- “Órdago” nació en 1981. Medía 1,61 m; su carácter era exquisito; su estampa, gallarda y noble; su capa, tordilla porcelana. Era fuerte y distinguido. Se domó para el enganche y para la silla. Era espléndido, espectacular moviéndose, dulce y suave en el trato. Tenía carácter, personalidad… Sus mejores hijos fueron “Torbellino”, “Aquiles III”, “Batalla”, “Cantarina”, etc.

Ahora contamos con “Lobito IV”, efectivamente, muy en la línea de “Órdago”. Es un caballo que gusta a todo el que lo mira. Su talante es descarado, su trayectoria inmejorable. Ha sido Subcampeón de España de Caballos Jóvenes en la disciplina de Doma Clásica, en 2002. En varias ocasiones ha obtenido el título a la mejor Funcionalidad y acaba de convertirse en Campeón de España de la raza. Además, es Reproductor Calificado y su hijo “Pirata 13″, de dos años, es el actual Campeón de España Joven. Todas sus crías son buenas, de una uniformidad notable. Entre ellas, destaca un potro añojo llamado “Quemador” en el que tengo todas las ilusiones puestas”.
[P]R.E.- Hablando de premios… ¿lo de llevar caballos a concursos morfológicos fue idea suya?[R]M.L.- “Como director técnico de la yeguada y administrador de mi padre, Enrique Lovera Porras, fue pionero en ello. En un principio, acudía a la Feria del Campo de Madrid y a la Feria del Caballo de Jerez. Eran los concursos más importantes. Te estoy hablando de los años 70… Más tarde no he dejado de asistir a los Campeonatos de España en Sevilla (Pineda) y a SICAB. Esporádicamente, concursamos en otros, como Ecumad (en Madrid), Trofeo Campeonísimo, etc.

Años antes de empezar a competir, había cambiado el sistema de selección. No tenían sentido la producción muletera, ni la caballar para las faenas agrícolas. La mecanización era una realidad y nuestro nuevo enfoque fueron las actividades deportivas. La justificación era darnos a conocer en este sector”.
[P]R.E.- Hoy día, es su hijo el que se encarga de la yeguada. ¿Qué tal funciona su centro de reproducción? [R]M.L.- “Tiene bastante éxito. Cuenta con varios caballos Reproductores Calificados y, para el uso exclusivo de nuestra yeguada, tenemos a “Lobito IV” y a “Norte”. En 2005 daremos de alta a “Pirata 13″.

Tenemos, por otra parte, veintiséis yeguas de vientre. Queremos mantener nuestras líneas actuales, es decir, la antigua “Lovera” y la que recientemente hemos abierto con caballos del hierro de Pallarés, para refrescar sangre. Anteriormente, hemos huido de la consanguinidad con caballos del Hierro del Bocado.
[P]R.E.- ¿Qué debe ganar el Caballo Español?[R]M.L.- “Hace tiempo, escuché de un buen ganadero esta frase: “La belleza del mestizo nubla la gentil estampa del Caballo Español”. No la olvidaré nunca. La primera generación eran caballos muy bellos y funcionales. ¿Pero qué pasa ahora con las siguientes generaciones? Estamos viendo caballos mejores, pero predominan los “pastueños”, “bastos” y “linfáticos”, acercándonos más al prototipo centroeuropeo, que “no nos dice nada”, pueden ser de cualquier raza”.

Otro buen ganadero me dijo no hace mucho: “Tú no eres el padre de la raza”. Se refería al sector, porque en mi casa, si no soy el padre de la raza, sí soy el tutor, y esa tutoría me obliga a cuidar de ella”.
[P]R.E.- Entonces, quedamos en que algo debe faltarle al PRE actual…[R]M.L. “Pues tras escuchar a estos grandes ganaderos, casi no me atrevo a opinar, pero de lo que sí estoy completamente seguro es de que el PRE, caballo del Betis o Caballo Andaluz, que lo mismo me da como lo quieran llamar, ha sido siempre un caballo distinguido, con movimientos elevados, cadenciados y enérgicos. No me importa cómo lo plasmaban los mejores pintores, si estaban influenciados por el arte barroco. Si me lo permite, diría que debemos recuperar la belleza y el galope (por algo le llamaban “el gran galopador de la Edad Media). Y debemos también conservar el temperamento, la aptitud para la doma, la bondad y nobleza del Caballo Español, sin perder la vivacidad de su “sangre caliente” y la alegría”. [P]R.E.- ¿Nos cuenta cómo ha vivido usted toda esta época de cambios en el sector del Pura Raza Español y su creciente protagonismo en el ámbito de la Doma Clásica?[R]R.E.- ¿Acertó su bisabuelo al dar los primeros pasos en la creación de esta yeguada?M.L.- “Creo que hemos llegado algo tarde, pero nunca es tarde, como dicen, si la dicha es buena. Los ganaderos, conscientes de que la revolución en el sector se iba a hacer realidad, a través de ANCCE crearon una plataforma de acceso a la Doma Clásica: la Copa ANCCE, una gran idea, abordada por un colectivo, en contra de cierto conformismo. Con ella se conseguía que se seleccionara de cara al futuro, que se considerara a los jinetes y se promovieran nuevos, que los jueces de la disciplina salieran de un letargo y, sobre todo, y lo más importante, se creaba un deseo o una afición. Por otro lado, se procuraba una nueva expectativa, se establecían escaparates y se creaba un nuevo mercado.

ANCCE aceleraba el proceso, mientras otros intentaban paralizarlo y frenarlo. Había ganaderos e instituciones que no querían salir de la “prehistoria”. Viendo las dificultades y temiendo el fracaso, nos unimos cinco ganaderos que apostábamos por la Doma Clásica, creamos “Equsandalus”, con el fin de seleccionar caballos con aptitudes y preparar jinetes. En 1998, el Foro de Opinión “El Caballo Español” nos concedió la medalla de oro por esta iniciativa de proyección deportiva. Queríamos saber dónde estaba “el techo” de nuestros caballos”.[P]R.E.- ¿Y lo han tocado (el techo)?[R]M.L.- “Hoy sabemos que no hay “techo” para nuestra raza y los frutos empiezan a llegar. Pero tampoco lo hay para nuestros jinetes. Algunos de los que se formaron en “Equsandalus” han llegado a competir al más alto nivel. [P]R.E.- Ahí, en la alta competición, ¿cuál es el papel del ganadero?[R]M.L.- “Tiene que ser, principalmente, empresario. Debe estar al tanto de todo lo que pasa en el sector, pensar en el futuro, participar y, a nivel asociativo, buscar la apetencia de su producto e influir en los gustos del consumidor. Pero, en su negocio, debe iniciar sus caballos en una doma básica y sacarlos al mercado con esta preparación. En adelante, será el cliente el que entre en la alta competición y ponga a su caballo en la disciplina que quiera”.[P]R.E.- ¿Sería capaz de hacer balance de 2004, con el cambio de reglamento?[R]M.L.- “No existe balance fiel si el “haber” no se iguala con el “debe”. En el “haber” están ganaderos desorientados, compradores confusos, jueces que, con las incompatibilidades, en hipótesis, son “chorizos”. En el “debe”: rentabilidad de una yeguada escasa, nula o negativa. Así, ¿se da prestigio al sector y a la raza? Si este prestigio es negativo, ¿dónde lo ponemos, en el “debe” o en el “haber”? Deberíamos tener un manual “de bolsillo” de empresario, leerlo y hacer que lo lean los súbditos o subordinados.

¿Qué filosofía se ha seguido para su modificación? Posiblemente, desorientar al ganadero y estar más tiempo en las pistas de concursos, es decir: encarecerlos”.
[P]R.E.- No sé si seguir preguntando acerca de los Tribunales de Reproductores y del Ciclo de Pruebas para Caballos Jóvenes…[R]M.L.- “El Ciclo, ¿no estaba inventado? La Copa ANCCE tiene su prestigio (por cierto, cada vez menos), hace la misma labor y está en marcha. Los TRC, si existen los morfológicos, se recogen los resultados, se depuran y se llevan al Libro de Méritos, que también existe (¿existe?), bastaría. ¿Requisitos sanitarios? Esto es otro problema que se debe tratar aparte, sin mover “tanta historia”. Se puede llevar a cabo con campañas de saneamiento periódicas, y para ello sí se necesitan ayudas o subvenciones, como en cualquier otra clase de ganado. ¿Por qué no funciona el Libro de Méritos? ¿Será porque no contenta a una mayoría que no tiene méritos? Siempre habrá una élite, y si la copan los Reproductores Calificados, ¿habrá que cambiar también los TRC?”[P]R.E.- Entonces, ¿cómo justifica usted tanta novedad?[R]M.L.- “Creo que se debe a que los que tenían que velar por la raza y por el sector no habían hecho sus deberes. Quieren tapara estos años pasados en la omisión y falta de ideas. Ahora se dan cuenta de que ANCCE ha abierto nuevas fronteras con SICAB, nuevas expectativas con la Copa ANCCE, nuevos horizontes con el CAR, y que los responsables del sector no han hecho nada. Es más, cuando ANCCE dé importancia al saneamiento de enfermedades y lleve hecho un recorrido, también lo cambiarán todo. ¿Qué pasa con la piroplasmosis y con otras enfermedades que nos cierran las fronteras? ¿Quién sufrió la peste equina? ¿Cómo quedó el bolsillo del ganadero? En el caballo, todo el mundo gana dinero, menos el ganadero. Este es mi balance, lo demás son “monsergas”. [P]R.E.- ¿Se vio como ganador de SICAB 2004 o tuvo sus dudas?[R]M.L.- “Antes de embarcar el ganado, sabía que tenía posibilidades y que podía optar a “lo mejor”. Podía aspirar a tener un nuevo Campeón de España. Llevaba dos caballos muy buenos y muy bien preparados: “Nevado XLVI” y “Lobito IV”, que también podía repetir como Campeón de Funcionalidad con “Norte”, pues va muy bien. Pretendía también repetir el Campeón Joven de la Raza con el potro “Ovación”, y también tener el segundo Campeón de Mejores Movimientos con “Pirata 13″, que vuela, más que trota. Pero el premio a la Mejor Ganadería me parecía inalcanzable.
Llevaba buenas hembras, pero muy cargadas en su preñez para hacer un buen galope. En SICAB todo es imprevisible, otros años he ido bien preparado y no he conseguido nada. Sin embargo, ahora puedo contar que tengo dos Campeones de España, “Faraón XXVIII” y “Lobito IV”; dos Campeones Jóvenes, “Marco Antonio” y “Pirata 13″, y dos premios a la Mejor Ganadería, en 1996 y 2004″.
[P]R.E.- También estuvo a punto de conseguir la Funcionalidad, si no hubiera sido por la fuerza de “Impaciente II”… [R]M.L.- “Sí, con “Norte”, que quedó Subcampeón. Quiero aprovechar esta ocasión para felicitar a Teresa Jauquicoa, propietaria del magnífico Campeón y a mis amigos los hermanos Camacho Benítez, que lo criaron”. [P]R.E.- ¿Qué sintió Miguel Lovera al recoger el trofeo que le brindó su hijo?[R]M.L.- “La primera vez que recibí este premio en SICAB, coincidía con el año en que moría mi padre. Lo recogí entonces con tristeza, porque era él quien debería haber estado allí. Este año lo recibía yo, y era mi hijo quien me lo brindaba. La historia se repetía, y eso me llenó de orgullo. Era para celebrarlo, para saltar, para gritar… cabía casi todo en esa “ruptura” del serio protocolo que siempre ha sido la entrega de premios en SICAB. Sentí muchas cosas, estaba apabullado y, a la par, muy alegre. Quería agradecer y hacer partícipes de mi alegría a toda mi familia y al personal de la yeguada. [P]R.E.- Una última cuestión: ¿qué le pareció la subasta de SICAB 2004?[R]M.L.- “Fue muy interesante la seriedad y las formas profesionales que revelaron el buen hacer de la ANCCE una vez más. Cuando hay seriedad, no es posible el fracaso. Cada año será más prestigiosa si se sigue esta línea. El comprador tomará confianza y se creará un canal de comercialización importantísimo”.

Almacenado en: Ganaderías PRE

Página 1 de 41234