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Prevenir antes que curar

Escrito el 12 febrero , 2004 por Ningún Comentario

La exploración del caballo antes de cada cambio de estación y el conocimiento de las bases de la prevención son dos de los fundamentos de la Acupuntura equina, una técnica que trata de atajar las enfermedades antes de que éstas aparezcan.
Estudios experimentales acreditan el efecto terapéutico de la Acupuntura sobre cuantificaciones medibles en inmunología. Los antiguos acupuntores consideraban la prevención como su más alta misión, y era primordial tratar los gérmenes patógenos antes de que estos síntomas se desarrollasen como verdadera enfermedad.

Dice el Ney Kin: “los buenos acupuntores tratan las enfermedades antes de que éstas aparezcan, y sólo los mediocres tratan enfermedades que ya han aparecido”.

Examinaban a sus pacientes antes de cada cambio estacional… No obstante, si el sujeto caía enfermo (a pesar de un tratamiento preventivo), el acupuntor debía tratarle gratuitamente, pues tal situación se consideraba una negligencia.

Las bases preventivas de la Acupuntura son la regulación del Qi-energía vital, los Cinco Elementos y las Zonas de Especie. Dichas leyes ayudan al acupuntor a comprender las alteraciones en los sistemas energéticos. Este continuo pensar en opuestos y polaridades que están expresadas en la idea Yin-Yang es fundamental en la teoría acupuntural.

Los caballos enferman por las mismas razones que los humanos, más las añadidas por éstos. Para el tratamiento, hay que tener en cuenta lo que cada órgano significa. Son funciones diferentes a las que propone Occidente. Los órganos tienen su psiquismo, su espíritu, están relacionados etimológicamente con un animal, con una estación del año, con un clima; albergan sus propias emociones y sentimientos, que cuando son violentados motivan enfermedades… Los caballos piensan, sienten, tienen emociones, sentimientos, se entristecen y también se alegran.

El caballo, en los Cinco Elementos, se compara etimológicamente con el pulmón. Tras largas observaciones, los sabios de antaño denominaron al caballo “maestro de la energía”, el animal que más energía posee en el planeta. Según esas mismas observaciones, el pulmón ostenta el cuanto de energía más poderoso del organismo, estando siempre disponible para suministrarla en el momento preciso a cada órgano y función. Curiosamente, dicha disponibilidad existe por igual en el caballo cuando reclamamos su atención. Precisamente, algunas de las patologías más significativas y peligrosas para el caballo son las relacionadas con el pulmón.

Antes del tratamiento
Hay que tener en cuenta el lugar, el estado y las condiciones en las que vive el caballo, así como su situación energética y la variación de ésta según los Cinco Elementos, las estaciones, el clima, el estado emocional y sus manifestaciones, tales como: el miedo, que afecta al riñón; la melancolía, la angustia y la tristeza, que afectan al pulmón; los estados psíquicos-estrés-desamor, al corazón; la cólera reprimida, al hígado; el exceso de trabajo, la quietud excesiva, y el exceso o defecto de alimentación, al bazo. Podría seguir enumerando infinidad de cosas importantes, como el clima de las estaciones, el frío, el viento, el calor, la humedad, la sequedad…, que, llevados a un extremo, crean perturbaciones.

Hacer un diagnostico acupuntural al caballo es un arte extenso, difícil e imprescindible; bien realizado, es certero, no dando lugar a dudas para aplicar el tratamiento energético correcto e individualizado en cualquier caso.

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La condición física del caballo

Escrito el 27 enero , 2004 por 1 Comentario

El caballo es diferente al resto de los animales domésticos, pues por lo general le exigimos que funcione como un atleta: se pide al caballo que corra rápido o a larga distancia, que salte alto o con velocidad en el campo, que se mueva con control y elegancia o que tire de enganches con peso. Por ello, es necesario conocer los la cadena de sistemas fisiológicos relacionados con el ejercicio, y qué problemas pueden afectar al rendimiento.
Desde el punto de vista científico, lo que tienen en común todas ellas es que el cuerpo del caballo tiene que convertir la energía que tiene almacenada en energía necesaria para el movimiento muscular, lo que involucra a varios sistemas fisiológicos que, por un lado, proporcionan la energía y el oxígeno que necesitan los músculos del caballo y, por otro, eliminan los desechos que se producen cuando se metaboliza dicha energía.
Todos estos sistemas funcionan en conjunto para producir los movimientos del cuerpo y extremidades del caballo, como una cadena. Si falla alguno, se ve perjudicado el rendimiento del caballo.

El estudio de la fisiología del ejercicio requiere la evaluación de cada sistema y el análisis de su correcto funcionamiento. Si debido a algún problema, alguno de los sistemas fisiológicos disminuye la cantidad de oxígeno enviado a las células, el rendimiento del caballo resultará perjudicado, aunque los demás sistemas sigan funcionando correctamente.

El estudio de la fisiología del ejercicio se puede dividir en varias categorías que incluyen: Sistema Cardiovascular, Sistema Respiratorio, Sistema Muscular, Biomecánica y Conformación, Hematología y, por último, Nutrición. Vamos a analizar algunos de ellos con mayor detalle.

El sistema respiratorio
El oxígeno que utiliza el músculo proviene del aire que se encuentra en el ambiente del caballo. El aire tiene alrededor de un 21% de oxígeno y el caballo tiene que proporcionar a su cuerpo aproximadamente 90 litros de oxígeno por minuto. La velocidad de la respiración del caballo está ligada a la frecuencia de su tranco, ya que el caballo suele respirar una vez con cada tranco. La velocidad de su respiración puede llegar a más de 150 ciclos por minuto y cada vez que respira puede recibir unos 12 litros. Esto quiere decir que el caballo puede inspirar y expirar más de dos veces por segundo y durante este tiempo los pulmones tienen que tener la capacidad de transportar el oxígeno desde el aire hasta la sangre. Por esta razón, el bienestar y limpieza de los pulmones es fundamental para un eficaz transporte de oxígeno.

Hay varios problemas que puede surgir con el sistema respiratorio del caballo:

  • La enfermedad de Cornage, que también se conoce como “caballo roncador”, es común en la raza PSI, pero también surge en otros tipos de caballos. Queda paralizada una parte de los músculos en la laringe del caballo, lo que reduce el diámetro del chorro de aire entrante y saliente. Se puede identificar este problema por el ruido que produce el caballo cuando galopa y, aunque sólo sea un problema menor, puede reducir de manera importante la cantidad de aire que llega a los pulmones. Hay varios procedimientos quirúrgicos para expandir la tráquea y si tienen éxito, pueden mejorar el rendimiento del caballo.
  • Otro problema común es el COPD, que es una respuesta alérgica en el sistema respiratorio, parecida al asma de los humanos. Un caballo que padece esta enfermedad puede tener una tos constante, mocos o lágrimas constantes en los ojos. Se nota una velocidad elevada del sistema respiratorio y la elasticidad del tejido del pulmón está reducida. El punto más importante para controlar esta enfermedad es intentar limitar el contacto que tiene el caballo con el elemento que causa la alergia (alergógeno). Un buen manejo de cuadra que prevenga exponer el caballo al polvo, esporas de moho o amoniaco puede ayudar mucho para resolver el problema; estos caballos deberán vivir en un prado, o si tienen que vivir en un box forzosamente, se debe utilizar una cama que no tenga polvo como por ejemplo de papel o viruta sin polvo.
  • En el caballo sangrador, el rendimiento resultará también perjudicado, a consecuencia de que en él se reducirá la eficacia del traspaso de oxígeno al sistema sanguíneo. Hay que identificar donde tiene el caballo la pérdida de sangre. Si sangra por algún capilar roto en las fosas nasales, puede ser un tema puntual sin importancia pero si sangra desde los pulmones, puede ser un problema más grave. En algunos casos, si el caballo está comiendo un pienso alto en almidón, se puede resolver el problema cambiando a un pienso más suave. Sin embargo, a pesar de numerosos estudios hechos sobre el problema, no se sabe la causa de este mal a ciencia cierta. Hay varios tipos de tratamientos, pero, parece ser que una solución definitiva será difícil de encontrar.

    Biomecánica y conformación
    La conformación del caballo y su manera natural de moverse, lo que llamamos biomecánica, es un factor importante para su buen rendimiento. Un caballo con una conformación incorrecta puede tener problemas de cojeras y recordemos que la cojera es el factor que más limita el rendimiento en los caballos. Aunque un problema de conformación puede en algunos casos no afectar a la eficacia de movimiento que tiene el caballo, sin quedar reducida la habilidad de correr o saltar, un fallo de conformación puede acortar seriamente la carrera deportiva del caballo por el aumento de estrés producido en su esqueleto, sus articulaciones y en los tendones y ligamentos.

    Una biomecánica ineficaz no causa cojeras, sino que provoca que el caballo simplemente no se mueva bien y gaste más energía cuando trabaja. Un problema de biomecánica limita la altura a la que puede saltar, hace que el caballo de doma no consiga buenas notas por la calidad de sus aires y es especialmente perjudicial para el caballo de completo o de carreras, porque hace que tenga que trabajar más para cubrir la misma distancia que un caballo con un movimiento correcto. Ya que el sistema respiratorio está ligado al tranco, un caballo que tenga un tranco corto tiene una velocidad respiratoria más alta y esto paradójicamente reduce el nivel de oxígeno que llega a los pulmones.

    Hay que decir que han existido caballos con problemas serios de conformación o de biomecánica que han llegado a los más altos niveles de la competición, con una preparación cuidadosa y limitando las carreras o competiciones. El caballo de carreras “Seabiscuit” puede ser un buen ejemplo, porque su conformación le ponía en peligro de lesiones de tendones y, de hecho, tuvo varios problemas durante su carrera; sin embargo, con un trabajo específico y controlado, volvió a correr y ganar después de haberse lesionado.

    Algunas personas que han trabajado toda la vida con caballos en cuadras profesionales grandes, comentan que de vez en cuando se les escapa un caballo con talento. Aunque su manejo es de lo más correcto, no tienen el tiempo extra suficiente para trabajar el caballo problemático hasta resolver sus problemas o hasta que se fortalezca su debilidad física. Por ejemplo, un caballo con un problema de tendón mejorará más rápido si sale de su box varias veces al día durante poco tiempo. Si sale de la mano en línea recta, es todavía mejor. En una cuadra en la que tengan que trabajar veinte caballos al día, y una parte de su trabajo esta hecho con un caminador automático, este nivel de atención no es factible. Por esta razón, surgen caballos que llegan a ganar en cuadras pequeñas sin mucho presupuesto, por el simple hecho de que tienen tiempo para reflexionar y encontrar soluciones.

    Sistema cardiovascular
    Cuando el oxígeno entra en la sangre desde los pulmones, tiene que llegar a los músculos necesarios. El caballo tiene un sistema cardiovascular muy eficaz: cuando está trabajando fuerte, es capaz de bombear más de 250 litros por minuto de sangre. Esta capacidad es la razón por la que se presta tan fácil al ejercicio.

    Cuando un caballo gana forma física, el volumen de sangre que mueve con cada latido de su corazón aumenta y la velocidad de los latidos disminuye. Si un preparador mide la velocidad de un trabajo y la compara con la velocidad de latidos se puede analizar la forma física del caballo. Otro factor importante es el tiempo que tarda el caballo en recuperar la velocidad normal del corazón después de un trabajo, seguimiento que actualmente no es muy complicado ya que, por relativamente poco dinero, se puede comprar un monitor de corazón hoy en día, lo que sin duda merece la pena.

    El oxígeno se transporta en el sistema sanguíneo a través de los glóbulos rojos. El número de estas células puede afectar al rendimiento del caballo (Para más información puede ver el artículo sobre los análisis de sangre en el número 249). El caballo puede almacenar hasta un 50% de sus glóbulos rojos en el bazo cuando no está trabajando. Cuando empieza a trabajar, estas células salen al sistema sanguíneo y aumentan la capacidad de oxígeno que llega a los músculos. Una interpretación correcta del estado de la sangre del caballo es primordial para saber más sobre su estado de salud.

    Hay muchos otros elementos que pueden afectar el rendimiento del caballo de deporte que no tienen que ver específicamente con su propio físico. El jinete, la meteorología, el estado del piso de la pista, e incluso si la competición está acorde con el tipo de caballo. Sin embargo, para comprar un caballo para un deporte específico es necesario seguir un procedimiento preconcebido que incluya el estudio de sus sistemas físicos para identificar cualquier problema que pueda afectar a su capacidad de ganar. Cuando se sabe cuál es la debilidad física del animal se puede introducir el entrenamiento o manejo de cuadra necesario para mejorar la habilidad del caballo y así reducir el riesgo de lesión y aumentar las posibilidades de ganar.

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  • El Cob de Gales: resistente y versátil

    Escrito el 13 enero , 2004 por Ningún Comentario

    Es el equino de mayor alzada dentro de las razas galesas, caracterizado por su fuerte porte y sus potentes movimientos al trote, así como por su gran inteligencia. Versátil y de buen carácter, el Cob Galés es un caballo resistente y fácil de domar.
    El Cob de Gales es un caballo de mucho hueso y un aspecto extremadamente fuerte, con un poderoso y arqueado cuello, así como una grupa ancha y potente.

    Entre los criadores, encontramos dos grupos con diferencias en sus gustos. Unos prefieren animales como el antiguo tipo de Cob, que era mas fuerte y pesado, así como más rústico, mientras que otros prefieren un caballo más esbelto y de mejor conformación para la monta.

    En la Welsh Pony and Cob Society, donde se registran los Cobs, encontramos la misma descripción para el Poni de Gales tipo Cob, que está en sección C, que para el Cob Galés, que está en la sección D del registro, con la única diferencia de la altura, ya que el Cob debe de tener una altura mínima de 137 centímetros, aunque la mayoría suele rebasar los 147 cm., llegando incluso a los 162 cm., siendo esto bastante inusual.

    Todas las capas están permitidas en la asociación de criadores, a excepción del pío. A diferencia del Poni de las Montañas de Gales, que mayormente suele ser de capa torda, encontramos en los Cob muy pocos de este mismo color, hasta el punto de que sólo dos o tres de cada mil registros son de capa torda, predominando los alazanes, castaños y negros .

    Señas de identidad
    Suelen tener marcas blancas en cabeza y patas, las cuales son permitidas, siempre que no sean demasiado exageradas. Si esto ocurriera, el jurado formado por un veterinario y varios miembros de la asociación de la raza puede retirarle la carta, aunque el animal tenga una excelente genealogía.

    Pero lo que realmente nos llama la atención del Cob de Gales son sus movimientos exageradamente elevados y veloces, debido a que tiene sangre de Hackney (trotadores célebres por su velocidad) en sus venas. Aunque también hay Cobs con bajos y largos movimientos, pero que son igualmente elegantes.

    Su historia
    El nombre del Welsh Cob, en la lengua galesa es “Cobiau Cymreig”, que en castellano significa Jaca Galesa. Sin embargo, en España lo normal es que se le llame Cob de Gales.

    Según algunos escritos encontrados de la época medieval, había un caballo muy fuerte que era usado por los caballeros en la guerra y en los torneos, el cual era muy parecido al actual Cob, de ahí que diera tan buenos resultados en las batallas, ya que podía acarrear con el caballero y su armadura, sin que por ello mermara su velocidad y resistencia.

    Parece ser que el precio de este équido era bastante elevado, por lo que los caballeros sólo podían tener uno en sus cuadras, según relatan estos escritos. En época más reciente, se observa en la genealogía del Cob varios cruces con caballos Árabes, de tiro ligero de Yorkshire, Pura Sangre Inglés y Hackney, siendo estas cuatro razas las que han dado forma al actual Cob Galés.

    Hoy en día, el Cob es utilizado como caballo de enganche ligero, dando excelentes resultados en concursos y exhibiciones por todo el mundo. También es usado en Doma y Saltos, obteniendo grandes éxitos, sobre todo en la primera disciplina.

    Comercialización
    En España, la venta de caballos suele hacerse de forma directa entre el comprador y el ganadero vendedor, y no es demasiado común que se unan varios ganaderos para subastar sus productos, lo cual, a mi entender, sería muy favorable, puesto que mejoraría la competencia en el mercado y fomentaría la obtención de ejemplares de máxima calidad, que se venderían a mejores precios.

    En Gales, la comercialización de Cobs es diferente, ya que casi todos los caballos se venden en subastas, quedando la venta directa como algo ocasional. Hay muchas subastas menores, pero la más importante fue la creada por Taylor en su ganadería Llanarth Stud, en el año1964, donde sesenta y tres lotes fueron sacados a subasta.

    Posteriormente, y debido a la gran oferta de Cobs en esta subasta, se creó la “Royal Welsh Sale”, que es hoy en día la mayor de Cobs en el Reino Unido.
    Los precios de la última subasta del “Royal Welsh Sale” en el año 2002 fueron dispares, obteniendo el máximo precio el “gelding” o castrado “Mowcastle More Magic”, de capa alazana, que se vendió por seis mil quinientas libras esterlinas, seguido del potro de dos años “Fronarth Telynor”, de capa negra, vendido por seis mil doscientas libras, y de la yegua castaña de nueve años “Glantraeth Heather”, por un precio de cinco mil trescientas. La mayoría, sin embargo, se vendió a precios bastante más bajos, entre mil y tres mil libras esterlinas.

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    El “otro” coche de caballos

    Escrito el 11 enero , 2004 por Ningún Comentario

    El desplazamiento del caballo en un remolque suele ser un aspecto más de la actividad ecuestre. Al margen de la pericia del conductor, elegir un vehículo para remolcar no es tarea fácil, al menos si queremos hacerlo en las condiciones necesarias tanto legales como de seguridad, tanto para nosotros como para nuestro caballo.
    En el aspecto legal, lo primero es ver el peso máximo autorizado del remolque, -es decir, cargado- que deseamos arrastrar y ver si es igual o inferior al peso máximo remolcable (PMR) del vehículo que vamos a comprar. En la parte izquierda de las documentaciones de los automóviles hay un apartado donde figura (MMR s.f-cf) kg. Esto significa lo que podemos arrastrar; en concreto, Masa Máxima Remolcable sin freno y con freno. Debemos saber que la cantidad que figura en este apartado es el total de kilos que, entre la tara y la carga del remolque, nuestro vehículo puede arrastrar.

    El siguiente paso es elegir, dentro de los que pueden legalmente servirnos para remolcar, el coche que mejor se adapte a nuestras necesidades y posibilidades.

    En principio, lo más recomendable es el tipo todo terreno de cuatro ruedas motrices permanentes o, al menos, 4×4 conectable, es decir, que en caso de necesidad podamos acoplar también la tracción al eje delantero. Actualmente hay bastantes modelos no de todo terreno sino de los denominados S.U.V (siglas en inglés de Sport Utility Vehicle) o todo camino. Algunos de ellos son vehículos de tracción delantera que cuando las ruedas motrices pierden adherencia, van repartiendo parte de la fuerza del motor al eje trasero, lo que puede suponer una ventaja en determinadas circunstancias. En automóviles más convencionales siempre es más recomendable un tracción trasera que uno delantera, pues el peso del remolque recae sobre el eje posterior y tiende a levantar el delantero.

    El motor
    El siguiente punto a tener en cuenta es el del motor. Interesa sobre todo, más que potencia (expresada en cv), disponer de un par motor alto (expresado en m/kg o en N/m) desde pocas vueltas. Para entender el par desde un punto de vista de usuario, es lo que nos empuja y aleja del punto de partida, ese empuje inicial que nos pega al respaldo del asiento. Así un automóvil con motor de mucho par a pocas r.p.m (revoluciones por minuto: vueltas del motor) tira fácilmente del remolque sin necesidad de acelerar demasiado. Por ello son adecuados los modernos motores diesel: a cilindrada igual con uno de gasolina, disponen de mucho más par.

    La curva de par es la representación gráfica del par disponible a los diversos regímenes de giro del motor. El motor que mejor nos vendrá es el que tenga una curva de par elevada y plana, es decir, que tenga un elevado par y a lo largo de una amplia zona de revoluciones. Así, por ejemplo, un motor que dé mucho par ya desde 1.500 rpm hasta 3.000 o 3.500 rpm será mejor que uno más potente pero que no de un buen par hasta 2.500 rpm.

    Otro aspecto importante es el del cambio. Resultan más adecuados los cambios automáticos que los manuales, pues en estos últimos el embrague sufre más, sobre todo si se dosifica mal en las arrancadas o en las maniobras.

    La conducción: técnica…
    De entrada todos aquellos que nos aseguren que conducen igual y a la misma velocidad con el remolque que sin este, no saben hasta que punto han reducido los márgenes de seguridad.

    Antes de partir para un primer viaje con un remolque, conviene practicar en recorridos cortos y por zonas de poco tráfico, ya que las reacciones del coche con el remolque pueden sorprendernos. Además, los automatismos adquiridos en la conducción de un automóvil solo pueden volver en cualquier momento a nuestra mente y por ello conviene adquirir otros nuevos.

    Y es que hace falta un mínimo de experiencia. De entrada las distancias de frenado se alargan por lo que hay que levantar el pie y frenar antes. También la mayor longitud y anchura condicionan las zonas por las que se circula, las maniobras como giros y, sobre todo, los adelantamientos. En este último caso también es importante tener en cuenta que la capacidad de aceleración se reduce.

    …Y riesgos
    Uno de los mayores riesgos cuando se arrastra un remolque es que este se ponga a zigzaguear con movimientos que se amplifican hasta llegar a darse la vuelta y producirse el accidente. Esto se puede deber a una velocidad excesiva por lo que en un momento dado el remolque pierde la adherencia ya que no tiene las mismas cualidades dinámicas (por suspensiones, neumáticos y altura) que el coche. Pero también hay otras causas como una maniobra brusca del volante, viento lateral, una masa de aire desplazada por un camión, o una apreciación inadecuada de las circunstancias (velocidad en curva, cambio de asfalto) poco evidente para un coche solo pero con más efectos en un automóvil que arrastra un remolque de caballos.

    Es importante darse cuenta de los primeros síntomas del zigzagueo, cuando todavía se puede controlar, como los pequeños golpes del remolque sobre el coche o la dirección del coche que se aligera de forma inesperada.

    ¿Y cómo actuar? Ante los primeros indicios hay que reducir progresivamente la velocidad y no frenar, pero sí suavizar la presión sobre el acelerador para que el motor vaya reteniendo. Y la mirada del conductor siempre dirigida hacia donde queremos ir, pues de esta forma el cerebro mandará las órdenes adecuadas a las manos: no olvide que siempre se acaba donde miramos.

    En resumidas cuentas tenga en cuenta que si no utiliza un buen remolque de caballos y en perfecto estado, con el adecuado enganche, y no conduce prudentemente, puede sucederle un accidente con lamentables consecuencias para usted, su caballo y los otros
    usuarios.

    El mantenimiento
    Los automóviles utilizados para arrastrar un remolque de caballos sufren un mayor esfuerzo del habitual. Por esta razón el aceite del motor debe ser cambiado cada 5.000 kilómetros. Para el resto de aceites (el del cambio) y piezas del coche, se deben respetar escrupulosamente las recomendaciones del fabricante y nunca superar los plazos.

    Es muy importante el estado de los amortiguadores traseros del coche, que sufren el peso de la carga, lo que exige su sustitución en plazos de tiempo menores. Pero no sólo los amortiguadores, también los muelles traseros van cediendo con el peso y el tiempo. Así el coche tiende a hundirse por detrás y levantarse por delante. La menor adherencia del tren delantero al asfalto conlleva una serie de consecuencias negativas para la seguridad y comodidad: mala tracción (si es un tracción delantera), pérdida de la precisión de la dirección, elevación y oscilación del alumbrado, o pérdida de estabilidad.

    El estado de los neumáticos y su presión es otro factor a vigilar. El fabricante de neumáticos Michelin recomienda aumentar las presiones de los neumáticos traseros en 0,4 bares (en frío) respecto a una utilización normal.

    En cuanto a los neumáticos del remolque, a parte de su perfecto estado y en caso de que no figure en ningún lado, la presión debe ser de tres bares en frío.

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    Cannabox: la cama natural de cáñamo

    Escrito el 11 enero , 2004 por 4 Comentario

    Cien por cien natural, exenta de polvo y muy absorbente, la nueva cama de cáñamo “Cannabox” constituye una alternativa a los productos tradicionales. Confortable, aislante y fácil de almacenar, posee la ventaja de un bajo mantenimiento y permite crear un hábitat limpio y sano para el caballo.
    Agrofibra, empresa basada en la transformación de fibras especiales, es la fabricante de “Cannabox”, una alternativa a la tradicional cama para el caballo. Extraída directamente del centro blando del cáñamo, constituye una opción 100% natural, totalmente exenta de polvo, muy absorbente (doce veces más que la paja de cereal y cuatro veces más que la viruta de madera).

    El cáñamo, una planta ecológica que se renueva anualmente, se siembra en el mes de abril y se recoge en agosto o septiembre. Además, no necesita ningún tratamiento con herbicidas, fungicidas o insecticidas.
    La cama “Cannabox”, aislante y confortable, es fácil de almacenar, biodegradable, de bajo mantenimiento, retiene los malos olores y se reutiliza como un abono de excelente calidad. Su bajo consumo hace que podamos reducir considerablemente el espacio necesario para almacenar el estiércol (al provenir de una planta joven, se descompone rápidamente, en seis/ocho semanas). Estas características permiten crear un hábitat limpio, higiénico y sano para el caballo.

    “Cannabox”, como apuntábamos al principio, tiene un gran poder absorbente (hasta seis veces su peso). Esto nos permite mantener al caballo permanentemente seco, evitando los problemas en la parte inferior de las extremidades, a consecuencia de la humedad, así como los posibles resbalones que podría provocar una cama mojada. De igual modo, esta capacidad le permite retener los malos olores.

    “Cannabox” funciona absorbiendo los líquidos en una pequeña zona dentro de la base de la cama. La capa superior que se forma sobre la cama saturada reduce la cantidad de cama húmeda, al mezclarse con las seca. Así pues, la capa superior se mantiene blanda y seca para el caballo.

    La ausencia de polvo en la cama “Cannabox” evita también la aparición de problemas respiratorios, y constituye una magnífica opción para los caballos que padecen estas dolencias.

    ¿Cómo se usa?
    Esta cama de cáñamo reduce el tiempo de mantenimiento y es de fácil manejo. Para sacarle el máximo partido a “Cannabox” y aprovechar todas sus ventajas, debe tratarse de manera diferente al resto de camas.
    El método más efectivo de uso, para un box de 9 ó 10 metros cuadrados, requiere de un tratamiento inicial. en el que se deben preparar cuatro balas de “Cannabox” y una regadora con agua. Se reparten dos balas por todo el box y se rocía la superficie con agua. Se repite la operación con las otras dos balas. De esta manera, el agua activa la cama y mejora su eficacia absorbente.

    Las primeras veces, conviene añadir un poco de desinfectante o vinagre en el agua, al rociar, para evitar al caballo la tentación de comérselo. Una vez lo aprende, ya no será necesario.

    Para el mantenimiento de la cama “Cannabox” es imprescindible retirar los excrementos del animal, al menos una vez al día. Cada cinco o siete días, dependiendo del caballo, quitar las placas mojadas de cama y rellenar con la cantidad de “Cannabox” correspondiente. El consumo medio está alrededor de media y tres cuartos de bala por semana.

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    El análisis de sangre (II): Los glóbulos rojos

    Escrito el 23 diciembre , 2003 por Ningún Comentario

    Con este segundo y último reportaje sobre el análisis de sangre en el caballo de deporte damos por finalizado nuestro estudio de tan importante tarea para la consecución de una buena forma física. En esta ocasión nos dentremos en en los glóbulos blancos, en su tipología y en las relaciones que se establecen entre ellos.
    Este análisis proporciona el total de glóbulos blancos recogidos en un ml. de la muestra; más la información del porcentaje de cada uno de los cinco tipos de glóbulos blancos en relación con el número total de ellos. Estos cinco tipos son: neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos. Es importante entender que la relación entre cada tipo de glóbulo blanco y el resto es tan importante como el total de cada uno. Por esta razón es primordial que un veterinario con experiencia interprete los resultados, que sean comparados con los análisis hechos en otras fechas y que se utilice un protocolo y un laboratorio fiables.

    Recuento de leucocitos
    Un análisis de la cantidad total de glóbulos blancos está considerado normal si oscila entre 6.000 y 10.000 u/ml. Si se ha coagulado la muestra, hay que volver a extraer más sangre, ya que no se pueden obtener resultados fiables. Debido a que los rangos de resultados suelen ser amplios, es importantísimo disponer de un análisis de cuando el caballo gozaba de buena salud, para comparar mejor los resultados en momentos en los que surjan problemas.
    Cantidades de glóbulos blancos por debajo de lo normal pueden significar tres cosas: que los glóbulos blancos han salido de la sangre para entrar en los tejidos del cuerpo, que se han destruido o que no han sido producidos por alguna razón. En todos los casos, el rendimiento del caballo resultará perjudicado. Hay que averiguar cuál es la causa de este descenso. Algunas de las razones más comunes son las siguientes: estrés por estar pasado de forma, una temporada de competición demasiado larga, dolor, algún virus, fracturas de hueso, reacción contra algunas drogas, etc.

    Si sale el análisis con un aumento de glóbulos blancos, por encima de lo normal, quiere decir que el sistema inmunológico está produciendo estas células para responder a una necesidad defensiva del cuerpo, normalmente durante un periodo de tiempo prolongado. Esto puede estar relacionado con procesos de alergias, cáncer, parásitos o alguna enfermedad crónica.

    Se pueden utilizar pruebas de sangre posteriores a un problema, para asegurar que un tratamiento está funcionando con éxito. Por ejemplo, si en un caso de neumonía el tratamiento con antibióticos es el correcto, el caballo debe mejorar su aspecto, pero también el número de glóbulos blancos debe bajar, hacia el rango considerado normal.

    Tipos y funciones

  • Neutrófilos: son la primera línea de las defensas del organismo. Forman aproximadamente un 60% del total de glóbulos blancos, o entre 3.500 a 6.000 en número por ml. Reaccionan rápidamente, en unas cuatro horas, ante cualquier problema. Con ciertos tipos de infecciones severas pueden aumentar en número, hasta 40.000. Sin embargo, sus números bajan ante problemas relacionados con estrés fuerte o algún virus. Hay dos tipos de neutrófilos: el “cayado” que es el neutrófilos maduro y el “segmentado”. Si se ve un aumento en el número del neutrófilo segmentado, quiere decir que el animal está experimentando un estrés agudo y está utilizando incluso los neutrófilos inmaduros producidos recientemente por la médula ósea. Se pueden ver también bajo un microscopio cambios en la estructura celular, que pueden indicar un problema de infección o inflamación.

  • Linfocitos: existen varios tipos que funcionan como la segunda línea de defensa, después de los neutrofilos. Los linfocitos transportan las proteínas del sistema y tienen un papel en la producción de anti-cuerpos. Aguantan mucho tiempo en el sistema. Su número baja ante problemas relacionados con estrés crónico, crecimiento, lesiones o un caballo con carácter nervioso. Su número aumenta ante problemas crónicos, como cáncer o infecciones. Las oscilaciones también pueden reflejar la existencia de un virus de algún tipo.

    Si los linfocitos no se regeneran después de un descanso o cuando se ralentiza el trabajo del caballo, quiere decir que hay un estrés en el organismo, crónico y persistente. En este estado, el caballo no puede llegar a su máximo nivel de forma física hasta que se encuentre la causa real del problema.

  • Eosinófilos: son células grandes de color rojo, que reaccionan ante problemas relacionados con alergias o irritaciones en el sistema respiratorio. Una variación por debajo de lo normal sólo sale al principio de un problema, cuando los eosinófilos han salido de la sangre para ir al tejido afectado, y no ha pasado suficiente tiempo para producir más.

  • Monocitos: son células de gran importancia, porque su presencia significa que hay un proceso de reparación. Su función es ayudar con la reparación directa, dispersando y absorbiendo el tejido dañado después de alguna lesión. Es típico ver aumentos en los monocitos, en caballos sangradores. Al igual que los eosinófilos y monocitos, la cantidad de células baja justo al empezar el proceso y luego aumenta en cuanto ya están producidas las células nuevas demandadas por el organismo. Si el caballo ha pasado una temporada larga de entrenamiento y aumentan los monocitos, puede significar que el caballo está sobre-entrenado. El animal no tendrá ninguna cojera específica ni enfermedad, simplemente le faltarán brío y ganas de trabajar. El caballo necesitará descanso en este caso.

  • Basófilos: también reaccionan ante problemas relacionados con alergias e inflamación de tejidos. La cantidad de basófilos, normalmente, es de entre un 0 a 1% del total de la proporción de los glóbulos blancos, así que posibles cambios son difíciles de notar. Contienen heparina (un anticoagulante) e histamina. Cuando hay inflamación, evita que la sangre se coagule y ayudan a prevenir respuestas alérgicas. Hay un equilibrio delicado entre los basófilos y los eosinófilos en casos de inflamación.

  • Fibrinógeno: Está relacionado con la coagulación de sangre por una enzima. Si baja este análisis o el de las plaquetas, puede indicar que el sistema del caballo no es capaz de prevenir una hemorragia, en caso de un accidente. Esto puede significar que el caballo padece de un problema hereditario o que ha sido expuesto a algún veneno, como raticida. También proporciona información sobre la cronicidad de alguna lesión o enfermedad inespecífica. Hay que estudiar el cuadro clínico del caso, para llegar a una determinación correcta.

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  • La columna vertebral y la silla

    Escrito el 17 diciembre , 2003 por Ningún Comentario

    El sistema nervioso se expande por todo el organismo, desde varios puntos de partida que tienen como origen una misma estructura: la columna vertebral. Parece evidente entonces que el reparto del peso del jinete tenga una repercusión directa sobre el equilibrio general del caballo.
    El peso del jinete sobre una columna que padece lesiones osteopáticas, es decir, bloqueos articulares o, lo que es lo mismo, restricciones de movimiento, influye sobre las diferentes patologías del animal.

    No es en absoluto extraño encontrarnos con caballos que padecen sistemáticamente la misma patología después de haber trabajado, mientras que se encuentran mucho mejor cuado no se les monta. Para citar algún ejemplo, nos referimos a caballos que padecen cólicos sistemáticos a la hora de haber trabajado, los que no pueden orinar al llegar al box, a los numerosos problemas hepáticos que desaparecen con unos días de reposo…

    Pero, volvamos a la influencia del peso del jinete sobre una columna vertebral sana.
    Se ha observado en la disciplina de Turf que la posición de la silla podía modificar la acción del caballo con jinete. Varios caballos presentaban una forma de caja torácica que hacía que la cincha resbalara hacia atrás y, como consecuencia, también la silla.

    Podéis hacer la prueba todos. Si la silla de vuestro caballo tiende a recular, no tenséis el pecho petral, contentaos con mantener la silla allí donde se queda, sin desplazarla a su posición “normal”. Observaréis que el animal se encuentra más suelto de hombros y que su gesto frente al obstáculo, o su tranco en el trote, son mejores. La explicación es sencilla si observamos la anatomía de la columna vertebral de nuestro amigo. Visto de perfil, la cima de la bóveda formada por la columna se encuentra en el punto más bajo de la espalda del caballo. En arquitectura, el punto más sólido de una bóveda es su cima.

    Cuando el animal está ensillado demasiado cerca de la cruz, nos parece estar encaramados en el punto más alto, pero el tamaño de las apófisis espinosas de las vértebras de la cruz provoca que el peso del jinete sea ejercido por delante de la cima de la bóveda, lo que conlleva el hundimiento de la parte anterior y el desplazamiento de la curva de la bóveda hacia atrás. Esto provoca una compresión entre las propias apófisis ya nombradas y, como consecuencia, dolor y una contracción refleja de los músculos de la zona. Ni que decir tiene que las consecuencias se traducen en bloqueos articulares, luego en lesiones osteopáticas.

    Cuando el peso del jinete se encuentra sobre la novena vértebra dorsal, posición habitual que corresponde a la base de la cruz, el dorso se contrae con relativa frecuencia, con el único fin de no hundirse.

    Si, por el contrario, ese mismo peso lo colocamos sobre la duodécima o decimotercera dorsal, esto es, unos diez centímetros más atrás, los músculos tienen que realizar menos esfuerzo, ya que las fuerzas quedan mejor repartidas entre la parte anterior y la posterior. Esto hace que el espacio entre cada apófisis espinosa de la cruz sea más amplio, se reduce la compresión hasta su eliminación, para finalmente liberar la musculatura de los hombros. De esta forma, el gesto del caballo en su cuarto anterior será más amplio y efectivo, y todo su movimiento será mejorado.

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    El análisis de sangre (I): Los glóbulos rojos

    Escrito el 16 diciembre , 2003 por 1 Comentario

    Cuando un caballo entra en competición, es importante ayudarle a alcanzar una adecuada forma física. En esta tarea es imprescindible el análisis de sangre, una herramienta que nos proporcionará la información necesaria para llevar al caballo más cerca de sus límites de entrenamiento, sin sobrepasarlos.
    En artículos anteriores hemos hablado de la importancia de mantener un protocolo correcto para que los resultados de los análisis de sangre sean válidos. Si la muestra está tomada adecuadamente, se puede utilizar para confirmar diagnósticos de síntomas de enfermedades o para estudiar la forma física del caballo y compararla con la de otras temporadas.

    En resumen, al coger una muestra de sangre, el caballo debe estar tranquilo. Es mejor coger las muestras a la misma hora, por la mañana, justo al encender las luces de la cuadra y si es posible también en ayunas. El animal no debe salir de su cuadra antes de coger la muestra, y esta se debe identificar con la fecha y nombre del caballo. También debe guardarse en frío (no congelar) inmediatamente para su transporte al laboratorio. La sangre debe ser analizada antes de las 24 horas, para que los resultados sean válidos.

    Los glóbulos rojos
    La sangre de los mamíferos es de color rojo, porque la hemoglobina, que contiene hierro, absorbe el espectro rojo de la luz. Una de las funciones más importantes de los glóbulos rojos es repartir el oxígeno por todo el cuerpo. Hay varios análisis típicos de glóbulos rojos, también llamados hematíes o eritrocitos.

  • Hemoglobina: Este es un análisis de la proteína que lleva el oxígeno dentro de la célula. A más hemoglobina, más capacidad para transportar oxígeno. Pero si hay demasiada, se limita el flujo de la sangre, debido a su mayor densidad. Si un caballo en carreras o competición tiene un nivel de hemoglobina por debajo de 12,5 o por encima de un 16, se verá perjudicado su rendimiento. Un resultado de análisis bajo significa un estado anémico o, posiblemente, un problema crónico de parásitos. Para averiguar la causa verdadera hay que utilizar otras medidas de diagnosis, como examinar al caballo y recoger y analizar muestras de heces. Un resultado alto puede indicar deshidratación o un cuadro de inflamación crónica. Si la muestra se tomó cuando el caballo no estaba tranquilo, puede afectar a los resultados y dar un número alto, pero falso. Se puede averiguar si es esta la causa examinando las proteínas.

    La hemoglobina se puede aumentar con el trabajo correcto del caballo. Los suplementos y aditivos pueden proporcionar las herramientas para que el cuerpo del caballo los combine con el trabajo, para aumentar la capacidad de llevar oxígeno a todo el cuerpo. Para un caballo que viva en un prado un nivel correcto de hemoglobina es de un 10,5 a un 12,5. El objetivo de entrenar y trabajar al caballo es estresar su sistema, para que la médula ósea produzca más hemoglobina y aguante el trabajo.

    Sin embargo, cuando se introduce trabajo con velocidad, se destruye una cantidad importante de hemoglobina, así que hay que dar tiempo para que el caballo se recupere. Demasiado trabajo fuerte, sin suficiente tiempo de recuperación, puede bajar el nivel de hemoglobina.
    En realidad, el nivel de hemoglobina no está directamente relacionado con la forma física que tiene el caballo, pero se puede sacar información sobre si la preparación ha sido bien acogida por el caballo o si han surgido problemas durante el periodo de aumento de trabajo.

  • Hematocrito: Es el porcentaje de glóbulos rojos en sangre. Normalmente, la cantidad de glóbulos rojos está entre 6 y 8 millones por ml., en comparación con los glóbulos blancos, que es de entre 6 a 8 mil por ml. Se utiliza el hematocrito para estudiar casos de deshidratación y anemia.

    Los niveles óptimos rondan el 40%. Si están por debajo de 35% o por encima de 45%, indican que hay algún problema. Un caballo puede estar anémico si el valor del hematocrito está por encima del normal y no aumenta proporcionalmente el número de hematíes (glóbulos rojos) por la contracción del bazo. Un valor por encima del 40% debe estar justificado por un trabajo fuerte. Si no, es que el caballo estaba excitado cuando se tomó la muestra. Esto puede complicar la interpretación del análisis, ya que la deshidratación también es común en caballos que están en trabajo fuerte para subir su nivel de forma física. Hay que utilizar los resultados en combinación con otros diagnósticos.

  • CHCM: Se utiliza para medir la cantidad de hemoglobina en cada glóbulo rojo. Normalmente, el análisis debe estar entre 35 y 39%. Es imposible que salga por encima de un 40%, así que cualquier resultado así o por encima será incorrecto. Las variaciones en este análisis, normalmente, reflejan problemas en otros análisis, ya que la mayoría de los laboratorios calculan el CHCM con el resultado de Hemoglobina, divido por el Hematocrito, multiplicado por 100.

  • VCM: Indica el tamaño del glóbulo rojo. Este análisis ayuda a descifrar posibles causas de anemia. Esta no sólo se produce ante deficiencias relacionadas con la dieta del caballo. La anemia puede surgir por problemas crónicos de parásitos o inflamación, pues en estos casos el hierro que se le proporciona al caballo en su dieta es utilizado en el proceso de mantener su sistema inmunológico. Si sale alto puede ser por pérdida de sangre (úlceras o un caballo sangrador) o por falta de las vitaminas B6, B12, ácido fólico o niacina, por falta de absorción de estos nutrientes debido a un problema digestivo o por falta de flora intestinal. Si sale un resultado bajo, puede indicar una falta de hierro, cobre o piridoxina.
    El VCM nos proporciona información sobre la eficacia de la médula ósea en la producción de glóbulos rojos. Un caballo en buena forma física tiene un VCM alto y produce glóbulos rojos grandes y de buena calidad. El caballo que está sobrentrenado no está produciendo nuevos glóbulos rojos y tiene un VCM más bien bajo. Cada laboratorio tiene sus propias tablas, pero en general un rango de VCM aceptable sería entre 43 y 50. El significado de 50 sería un caballo al principio de su preparación, que está reaccionando bien (no quiere decir que el caballo esté en su óptima forma física); 48 es aceptable para un caballo en preparación para una carrera. Un valor de 46 sería para un caballo que está muy cerca de su forma física óptima y al que hay que reducir el trabajo para no sobrepasarse. En cuanto llegue a 45, el caballo estará empezando a resentirse de la preparación y habrá que tener cuidado. Hay que mirar este factor en conjunto con los demás resultados del análisis y con otros hechos en otras fechas.

    La interpretación puede variar también según la distancia que tenga que hacer el animal. Un caballo de distancia corta puede reaccionar mejor con más chispa, así que debe salir a correr con un análisis más alto de VCM. Un caballo de distancia larga tiene que aguantar más trabajo para llegar a la forma física necesaria para terminar la carrera, así que estará con un análisis que va hacia abajo.
  • Recuento de eritrocitos o glóbulos rojos: Significa el total de glóbulos rojos por ml. y se utiliza para chequear los cálculos de Hematocrito, MCHC y VCM.

  • Plaquetas: Son células grandes producidas por la medula ósea. Determinan la velocidad con que coagula la sangre. Su función es asegurar que la pérdida de sangre es reducida, en caso de alguna lesión. Si el caballo está infectado con algunos tipos de virus como anemia infecciosa equina, la cantidad de plaquetas baja a un nivel anormal. Las plaquetas también están asociadas al análisis de fibrinógeno. Un valor bajo indica posibles problemas con la capacidad del caballo de prevenir hemorragia, en caso de un accidente. Este valor puede también proporcionar información sobre la cronicidad de una lesión o enfermedad, cuando se compara entre análisis hechos en fechas distintas.

  • Velocidad de sedimentación de eritrocito: Este análisis muestra la velocidad a la que los glóbulos rojos se depositan en el fondo de la probeta, cuando están inmersos en un líquido especializado. Este cálculo es importante, porque los glóbulos rojos tienen una carga eléctrica, y cuando el caballo gana forma física debe aumentar esta carga. Cuando este es el caso, los glóbulos caen lentamente. Si el caballo está estresado o si tiene alguna enfermedad, puede causar un bajón en la carga eléctrica y así los glóbulos caerán con más velocidad. La densidad de la sangre influye en este resultado, así que hay que mirar los dos factores en conjunto. Cuanto más bajo sea el ESR, mejor será la forma física del caballo.

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  • Sierra Norte: un concepto diferente

    Escrito el 9 diciembre , 2003 por Ningún Comentario

    Nació como escuela de herradores y hoy es un centro de formación en numerosas disciplinas y materias ecuestres. Sierra Norte es un clásico ya en la organización de cursos de todo tipo: adiestramiento natural, fisioterapia, comunicación con el caballo… ¿Lo último? El nacimiento, en su seno, de una escuela de Fasciología y Osteopatía equina. Su nombre es ELFO.
    Son ocho años ya de trayectoria. Comenzó como escuela de herradores y hoy está convertido en un centro de formación ecuestre con gran proyección en materias que se salen un poco de lo que viene siendo habitual en el tema de enseñanzas. Fisioterapia, comunicación con el caballo, acupuntura, homeopatía… son algunos de los cursos que puedes encontrar en la programación anual de Sierra Norte. Y es que este centro, desde que comenzara hace unos seis años a impartir clases de adiestramiento natural, no ha parado de incorporar a su calendario actividades de lo más diverso.

    El Centro de Formación Ecuestre está situado a los pies de la Sierra Norte madrileña, de la que toma su nombre. Desde Soto del Real hacia Guadalix de la Sierra encontramos un desvío en la carretera que nos dirige, de cabeza, a sus instalaciones. Lo primero que aparece es la escuela de herradores, con su aula de forja. En ella llevan, desde el año 95, impartiéndose cursos y seminarios de iniciación a esta práctica. Pero también se erige como una de las únicas escuelas españolas en las que se puede aprender algo más sobre esta profesión, abriendo la posibilidad de especialización al alumno, y evitando que el herrador se quede en el aprendizaje tradicional. La escuela trabaja en colaboración con la Federación Francesa de Equitación y con la Federación Hípica Territorial Madrileña, entidades que reconocen las titulaciones de los cursos que se imparten en el centro.

    El entorno
    Desde las instalaciones de Sierra Norte, si miramos al horizonte, vemos La Pedriza poniendo fin a los pastos donde descansan los caballos. Son, algunos, del centro, y otros están allí en pupilaje. Las cuadras representan una actividad paralela a la de la escuela, pero a la vez complementaria. Todas las prácticas de los cursos se hacen allí, salvo las de herraje, que se realizan, en su mayoría, en visitas a clientes externos.

    Además, en el centro se practican diversas disciplinas, como Doma Clásica, Concurso Completo, Salto de Obstáculos y Trec. Está previsto un concurso de esta última para el mes de diciembre. “Aunque también existe competitividad, es una disciplina en la que uno trata, sobre todo, de pasárselo bien. Hay que tener mucha complicidad y muy buena relación con el caballo”, comentó el director del centro formativo. Parece que esta es la clave de todo lo que se hace en Sierra Norte.

    Filosofía propia
    Constantino Sánchez y su hermano son los encargados de mantener la marcha de la escuela y las cuadras, respectivamente. El primero, con quien pudimos hablar largo y tendido, nos explicó el origen de la escuela como lugar en el que se imparten enseñanzas tan variadas como naturales. “Por mi planteamiento personal, tenía una serie de inquietudes relacionadas con el mundo ecuestre que, en España, no podía aprender. Por eso me planteé traer profesorado extranjero, para dar este tipo de cursos”, señaló el director.

    Hace unos seis años se comenzaron a hacer cursos de Adiestramiento Natural con Lucy Rees. Poco después vinieron los de Técnica Alexander, Fisioterapia Equina (impartido por Anna Marie Verdegem), Digitopuntura y masaje Shiatsu (con Sara Soldevilla), Homeopatía (en colaboración con el laboratorio Boiron y la francesa Marie-Noëlle Issautier), comunicación con el caballo (por Anahí Zlotnik), guía de Turismo Ecuestre (con Christian Thomas) y un largo etcétera. Son cursos que abordan el mundo del caballo desde una perspectiva diferente, menos habitual. Cursos que nos acercan a otras posibilidades de relación con el caballo.

    Por otro lado, y como base formativa de la escuela, están los cursos de herraje, que tienen tras ellos a un importante grupo de profesionales, entre los que se encuentran el propio Constantino Sánchez, Hans Castelinjs, Christian Thomas, Javier Navarro, Ricardo Ramírez… entre otros.

    Novedades
    La última incorporación al programa de enseñanzas es un Curso de Etología Equina (Fundamentos de Doma India) y otra opción muy interesante que despega este mes de noviembre: la Escuela Libre de Fasciología y Osteopatía (ELFO). Hermana “gemela” de la ELFE francesa, estará abierta a cualquier aficionado que quiera adquirir una visión holística del caballo, a través de un curso anual en el que se desarrollarán aspectos tan diferentes como la anatomía y biomecánica del caballo, nutrición, herraje, etología, etcétera. A la cabeza de este proyecto están Constantino Sánchez y el representante de la escuela de osteopatía francesa, Lionel Courtot, quienes nos aseguran que habrá especialistas para cada una de las materias: veterinarios, jinetes, herradores, osteópatas, dentistas equinos… y los alumnos serán evaluados por los profesionales de la escuela francesa, otorgándoles un título propio del centro una vez superen los exámenes.

    Cursos
    Herraje:

  • Seminario básico de herraje y herraje de urgencia (un fin de semana).
  • Cursillo de iniciación al herraje (10 días).
  • Curso de técnico herrador y primeros auxilios del caballo (4 meses).
  • Curso de especialización en herraje deportivo, terapéutico y correctivo (6 fines de semana).

    Otros:

  • Comunicación con el caballo.
  • Guía de Turismo Ecuestre.
  • Adiestramiento natural.
  • Acupuntura equina.
  • Homeopatía aplicada al caballo.
  • Digitopuntura equina y masaje shiatsu.
  • Fisioterapia equina.
  • Auxiliar de yeguadas
  • Etología equina
  • Fasciología equina

    Almacenado en: Temas del caballo

  • ¿Cómo educar al potro? (II)

    Escrito el 18 noviembre , 2003 por Ningún Comentario

    En el reportaje anterior, hacíamos referencia a las fases y etapas en la educación del potro. En éste, nos centraremos en cómo conseguir las metas propuestas en el adiestramiento del caballo joven desde la llegada al box hasta la competición.
    Cuando baje del camión hay que darle agua, asegurar que ha viajado bien, que no tenga ningún roce ni problema. Es mejor que se tranquilice en su box un rato. Póngale algo de heno y déjele en paz. Si está tranquilo después de unas horas, se puede llevar de la mano y pasear. No se debe soltar el caballo en un prado, porque puede empezar con galopes y hacerse daño. Si está realmente nervioso, debe ponerle en un box donde pueda ver a otro caballo, si es posible. Si el potro intenta saltar la puerta de su box, ciérrele y háblele tranquilamente desde fuera. También se puede poner otro caballo maduro y tranquilo cerca de la puerta o en la cuadra de al lado para que se tranquilice.

    Después de un viaje es normal que el caballo llegue algo agitado y pueda estar deshidratado. Aunque tenga que ganar peso, hay que tener paciencia la primera semana y darle mucho heno (mojado durante veinte minutos, si puede ser) y un pienso suave para que se recupere. Necesita tiempo para pasar el estrés de su nuevo entorno y para crear una flora intestinal con el fin de digerir su nuevo pienso.

    Otro problema típico que surge con los potros importados es que se les irritan los ojos con las moscas en el primer verano que pasan aquí. Una máscara contra ellas previene cualquier irritación que pueda surgir.

    El trabajo
    Cuando se empieza con el trabajo del potro, este va a depender de su disciplina. Hay concursos morfológicos y subastas para todo tipo de caballos, casi a partir del destete. Los potros destinados al hipódromo empiezan a trabajar con dos años. También hay concursos de salto en libertad y presentación de aires desde esa edad. Los caballos de Saltos y Doma Clásica se empiezan a trabajar montados normalmente a los tres años, pero muy suavemente, como toma de contacto, y vuelven al campo para descansar y crecer. Los caballos criados en Irlanda cazan con frecuencia a partir de los 3 ó 4 años, y el caballo destinado a Completo no comienza a competir en campo hasta los cinco años, aunque es usual que empiecen a participar en concursos de Doma y Salto de pista con cuatro años.

    La primera lección que debe aprender el potro es estar tranquilo, con una montura puesta y un jinete encima. Mucha gente empieza con un caballo en el box con la montura puesta y luego ponen su peso encima poco a poco. Dan cuerda al potro con la montura y después con un jinete encima, que empieza a coger las riendas e introducir el potro a la pierna. Ahora hay profesionales como Monty Roberts que son capaces de ponerle al caballo a la silla y montarlo en media hora. Lo que tienen en común todos los sistemas es que el caballo aprenda aceptar la montura y el jinete sin miedo ni sustos.

    La siguiente lección es que tiene que ir siempre hacia delante y recto. Hay muchas maneras de enseñarle, pero una de las más fiables es trabajándole en el campo, en una pista de galope o en una pista grande. Otro ejercicio bueno es conducir al potro con riendas largas, pero esto se debe hacer sólo si tiene experiencia o trabaja con un entrenador profesional. Sirve de mucha ayuda al principio si le puede acompañar un amigo con otro caballo maduro y tranquilo, el potro se relajará mucho. Merece la pena incluso pagar a un profesional que lo haga, si tiene miedo o le falta experiencia o tiempo para empezar bien con el potro.

    Un buen contacto de boca también es importante. No hay que pedir al potro que trabaje redondo, ni tendrá los músculos necesarios para hacerlo. Hace falta que él busque el contacto con el filete y mantenga la mandíbula relajada para empezar.

    Las alegrías
    Después de un mes de trabajo serio y buena comida, los potros pueden empezar a botarse o buscar razones para asustarse. Como niños que son, tienen mucha energía y poco espacio y tiempo donde gastarla. Mientras que un bote de alegría no hace daño a nadie, si el caballo lo hace a menudo puede empezar a ser peligroso. A ningún jinete le gusta besar el suelo y, además, un caballo suelto puede hacerse daño a sí mismo y a todos los que tiene a su alrededor.

    También hay que decir que cada caballo tiene su propia personalidad y, mientras no sea peligroso, hay que dejarle cierta libertad. En realidad, es casi imposible dominar por la fuerza quinientos kilos de caballo, así que más vale convencerle para que coopere con nosotros.

    No se debe dejar al caballo joven en el box varios días seguidos. Cuando salga, lo hará como un diablo, y puede hacer daño tanto al jinete como a sí mismo. Si sale demasiado fuerte, dele cuerda antes de montar.

    No es una buena costumbre dar a un potro golosinas, porque pueden coger el vicio de morder. Sin embargo, una golosina después de una sesión buena de trabajo es un incentivo. Se debe ofrecer la golosina siempre al final y en el mismo sitio.

    Lo importante para producir un caballo joven es afrontar cada fase de tal manera que el caballo siempre se fíe de su jinete y de la persona que lo maneja en la cuadra. El potro nunca debe tener la sensación de tener que protegerse contra lo que le pedimos. No hay que pedirle hacer algo para lo que no ha recibido preparación. Los caballos son inteligentes y, normalmente, quieren hacer lo que nosotros les pedimos, pero tienen que entender qué es lo que queremos. Cada caballo tiene sus talentos y limitaciones, según su personalidad, y hay que conocerle y respetarle.

    En los altos niveles de competición es importante querer ser competitivo, pero cuando se empieza con un caballo hay que analizar cómo ha respondido el animal, independientemente del resultado. Un recorrido de Saltos hecho despacio, pero con cabeza, sirve más que un recorrido alocado en el que hayamos ganado un trofeo, pero sin que el potro respetase las distancias ni las pautas correctas para saltar. El caballo de Doma Clásica con un apoyo falso o que se le empuja hacia los movimientos avanzados, sin desarrollar su fuerza de dorso ni su rectitud previamente, no podrá subir de nivel y tendrá un mayor riesgo de lesiones. Es nuestra responsabilidad, como jinetes y propietarios, manejar los caballos jóvenes con cabeza o tomar el camino más fácil y comprar un ejemplar ya maduro, que sirva directamente para lo que queremos hacer.

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